El BCE informó que estas cifras reflejan un déficit en las transferencias corrientes de 8.800 millones de euros (10.800 millones de euros un año antes) , que fue compensado por el superávit en bienes de 12.800 millones de euros (600 millones de euros un año antes), informó EFE desde Fráncfort, Alemania.
Además, la zona del euro tuvo un superávit en servicios de 5.200 millones de euros (4.400 millones de euros un año antes) e ingresos de 3.500 millones de euros (1.500 millones de euros en junio de 2011) .
La balanza por cuenta corriente mide los ingresos y pagos al exterior por intercambio de mercancías, servicios, rentas y transferencias.
El saldo acumulado anual de la balanza por cuenta corriente en los últimos doce meses hasta junio tuvo un superávit de 49.900 millones de euros, un 0,5 % del producto interior bruto (PIB) de la zona euro y comparado con el déficit de 18.800 millones de euros del año anterior.
En junio, en la cuenta financiera de los países que comparten el euro, las inversiones directas y de cartera registraron entradas netas de 29.000 millones de euros, un 69,1% menos que en el mismo mes de 2011.
El balance acumulado de los últimos doce meses hasta junio mostró salidas netas de 69.000 millones de euros en las inversiones directas y por cartera, comparado con las entradas netas de 221.000 millones un año antes.
La balanza de pagos recoge las transacciones comerciales y financieras de un país o un grupo de países en relación con otros y está compuesta de la cuenta corriente y la cuenta de capital.
Efectos de la crisis sobre Alemania
Por otro lado, una serie de datos que serán divulgados esta semana mostrarían qué tanto se ha visto afectada Alemania por la crisis de la zona euro, mientras las compañías del país temen por mercados claves para sus exportaciones en Europa. A tres años del comienzo de la crisis de deuda, el crecimiento en la mayor economía de Europa se desaceleró en el segundo trimestre del 2012 a un 0,3 por ciento y una serie de datos pesimistas incluso ha planteado la posibilidad de una contracción en la segunda mitad de año.
El índice Ifo sobre el clima empresarial, el indicador más influyente sobre la salud de la economía alemana, caería por cuarto mes consecutivo, confirmando un cambio de tendencia. “La economía se ha desacelerado significativamente. La economía alemana probablemente se debilite levemente en la segunda mitad“, dijo el economista de Commerzbank Ralph Solveen. “Durante un largo tiempo, la crisis de deuda parecía no molestar a las empresas alemanas. Solo en los últimos tres meses (el índice) Ifo ha caído significativamente“, agregó. El Ifo, que se prevé que caerá a un mínimo de casi 3 años y medio de 102,6 en agosto desde 103,3 en julio, debería confirmar lo que datos duros del Indicador de Gerentes de Compra ya mostró esta semana: la hasta ahora persistente resistencia de Alemania.
