Una “caja china” para desviar la atención

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a. Resultados auspiciosos

Para el modoso y cándido portavoz paraguayo, como resultado de la mesa de negociaciones se lograron beneficios substantivos. Con optimismo anunciaba algunos de ellos:

“3º. La corrección del factor de ajuste para calcular el monto del valor monetario de la energía no utilizada y cedida al país condómino;

4º. La revisión del pasivo de Itaipú (deuda) y la afectación del costo de la energía producida por la empresa binacional, factor que beneficiaba a una de las partes (Brasil) y perjudicaba a la otra (Paraguay);

5º. La gestión paritaria o cogestión plena en la administración de la empresa, en igualdad de derechos y obligaciones;

6º. La admisión de los organismos de control (como la Contraloría Financiera, en el lado paraguayo) y la similar en el lado brasileño, para auditar, fiscalizar e indagar el manejo financiero y administrativo de la entidad binacional, basado en el principio de la transparencia en el ámbito de la gestión empresarial de un ente complejo y de gran significación económica, social y política; y

7º. La decisión de la voluntad política técnica y financiera para la conclusión de las obras comprometidas pero atrasadas por décadas, tales como:

–la estación seccionadora en la margen derecha que ha de permitir, junto con las líneas de transmisión a construirse, el uso directo de la energía producida por Itaipú dentro del territorio nacional;

–la potenciación del Parque Tecnológico Industrial (PTI) en el lado paraguayo;

–el mirador turístico; y

–reiniciar los estudios técnicos sobre la viabilidad para la construcción de las esclusas de navegación, originalmente previstas como obras complementarias de todo el complejo hidroeléctrico” (p.86 y p.87).

b. Manteniendo el statu quo

Siete meses después de la tercera y última reunión, la respuesta brasileña quedó documentada en la Declaración Lula-Lugo del 25 de julio de 2009.

La realidad es que a los efectos de seguir manteniendo el statu quo, Brasil permitió minúsculas concesiones y prometió otras incumplibles. Todo ello con la finalidad de cambiar el foco de atención sobre los puntos reclamados por Paraguay.

La margen izquierda no está en condiciones de prescindir del excedente energético paraguayo que sostiene sus industrias en San Pablo y Río de Janeiro. Es impensable que nos pueda “devolver” nuestra energía hasta tanto no disponga de otras fuentes alternativas baratas similares a Itaipú.

Eso no va ocurrir, es un espejismo en que fundan sus esperanzas los incautos burócratas, que apuestan por el desarrollo del país a partir de la electricidad proveniente de las binacionales hidroeléctricas.

Es más, Itaipú seguirá siendo gobernado por Brasil. No existe la mínima posibilidad de que las direcciones técnica y financiera sean administradas por la margen derecha. Sin lugar a dudas, Itaipú es manejado como si fuera de Brasil. Nuestros bien pagados funcionarios tienen hipotecada sus conciencias y les va muy bien sin “la cogestión paritaria”.

En cuanto al socio corrupto de la ANDE, la Eletrobrás, que sigue coimeando y jodiendo a medio mundo, caería como un castillo de naipes sin el generoso aporte de la fraguada deuda de Itaipú. Demandado por sus accionistas de los Estados Unidos, no tiene problemas para seguir cobrando a su víctima propiciatoria Itaipú un pasivo totalmente honrado y cuya sumatoria para el 2023 superaría holgadamente los US$ 45.000 millones.

Si el Tribunal de Cuentas de la Unión y la Contraloría General de la República consiguieran coordinar auditorías en la entidad binacional, según aspiraciones del actual contralor Roy Rogers, se hará indispensable que el gobierno paraguayo amplíe los pabellones VIP de Tacumbú para alojar a sus “atallarinados” nuevos huéspedes.

También no debemos olvidarnos de la postergada esclusa de navegación, una construcción imprescindible para el Paraguay, que respira económicamente en función a la libre navegación de los ríos internacionales, sostenida con énfasis por Gaspar Rodríguez de Francia como política de Estado, antes que otros, desde 1815.

Sin la esclusa de navegación –a más de quedar sumergido unos quinientos kilómetros cuadrados de territorio, con selva Atlántica y biodiversidad incluida y desarraigar a más de treinta poblaciones nativas que hacen de mendigos en los grandes centros urbanos– Itaipú convirtió al Paraguay en un país más mediterráneo, lamentablemente minimizado por el presidente Horacio Cartes en su discurso último pronunciado en las Naciones Unidas.

c. La “caja china” para ignorar los puntos reclamados por Paraguay

En efecto, no se respondió a los puntos demandados por Paraguay en la mesa de negociaciones de 2008. Itamaraty, en julio den 2009, contestó con una declaración dilatoria para seguir dando largas al asunto.

Para distraer el foco de la atención, rechazando de plano los justos pedidos (soberanía energética, libre disponibilidad, precio justo, cogestión paritaria, esclusa de navegación, obras faltantes) la cancillería brasileña recurrió a la “caja china” triplicando la compensación, construyendo la línea de 500 kV (pagado por el Focem), con un costo duplicado por los coimeros de turno; ampliando y seccionando la energía paraguaya en la subestación de la margen derecha para evitar el grosero bypass hacía la subestación de Foz de Yguazú.

La mencionada caja no es más que la estratagema aplicada por los milenarios chinos y que muy bien recrea el cine mejicano en la comedia y sátira política “La dictadura perfecta”, también conocida como “La verdad sospechosa”. No es más que el crimen organizado en acción a partir de un Estado, que de protector pasó al bandidaje, mezclándose con los criminales.

Hay un detalle, en el punto seis de la Declaración del 25 de julio de 2009 –sobre la energía excedente adquirida gratuitamente por la Eletrobrás para revenderla, con pingües beneficios en el mercado brasileño–, Brasil se comprometió a:

Reconocer “…la conveniencia de que la ANDE pueda, gradualmente, a la brevedad posible, comercializar en el mercado brasileño, energía de Itaipú, correspondiente a los derechos de adquisición del Paraguay”.

Por fin, el socio condómino se manifestó contra el aprovechamiento indebido de la Eletrobrás, que no solo abusa de Itaipú, sino también del agobiado pueblo brasileño.

Sin embargo, este reconocimiento es lamentablemente parte de la “caja china” que habitualmente emplea Itamaraty para seguir mintiendo al pueblo paraguayo.

d. La Declaración del 25 de julio de 2009

En ella se acordó triplicar la compensación por la cesión de energía con aprobación legislativa. Anteriormente, lo ajustes eran autorizados por acuerdo entre los gobiernos, sin aprobación parlamentaria.

También se anunció que la ANDE, en breve, gradualmente, podría comercializar en el mercado brasileño la energía paraguaya y desde 2023 era factible su venta a otros mercados (lo que vienen haciendo habitualmente desde el 2000, los argentinos en Yacyretá y los brasileños en Itaipú a través del convertidor Garabí a orillas del río Uruguay).

Se aprobó, además, el compromiso firmado por Mateo Balmelli y Jorge Samek sobre la cogestión plena (de cuestionada validez).

También se autorizó el seccionamiento de las líneas de transmisión de 500 kV de 50 ciclos, que van directamente a Foz de Yguazú para ser convertidas en 60 ciclos;

Igualmente se comprometió la construcción, a cargo de Itaipú, de la línea de 500 kV entre la subestación de margen derecha y la subestación Villa Hayes.

El presidente Lugo, en el punto 15 de la declaración, dio a conocer que la Contraloría paraguaya estaba auditando la deuda de Itaipú.

La Declaración fue una formidable contraofensiva para ganar tiempo, protegiendo la política brasileña del statu quo en Itaipú.

En síntesis, una estrategia de la alta escuela diplomática del vecino país para no variar la política de control de la binacional.

Una muestra palpable que el desarrollo económico y social de Paraguay sigue atado a la voluntad política de Brasil.

Cabe preguntarse entonces: ¿Somos una nación independiente?

Astucia

La realidad es que a los efectos de seguir manteniendo el statu quo, Brasil permitió minúsculas concesiones y prometió otras incumplibles.

Imposible

La margen izquierda no está en condiciones de prescindir del excedente energético paraguayo que sostiene sus industrias en San Pablo y Río de Janeiro.

juanantoniopozzo@gmail.com

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