1)- Análisis del consumidor: estudia el comportamiento de los consumidores para detectar sus necesidades de consumo y la forma de satisfacerlas, averiguar sus hábitos de compra (lugares, momentos, preferencias, etc.). Su objetivo final es aportar datos que permitan mejorar las técnicas de mercado para la venta de un producto o de una serie de productos que cubran la demanda no satisfecha de los consumidores; en nuestro país la demanda de energía eléctrica es ínfima y se cuenta con una hiperoferta (ver gráfico). Los datos de la oferta y de la demanda de 2014 son similares a los del 2010 (la diferencia está en la demanda, durante el pico de consumo que llegó a 2.534 Mw (08/02/2014).
2)-Análisis de la competencia: Estudia el conjunto de empresas con las que se comparte el mercado del mismo producto. Para realizar un estudio de la competencia es necesario establecer quiénes son los competidores, cuántos son y sus respectivas ventajas competitivas.
También es importante analizar algunos puntos como: marca, descripción del producto o servicio, precios, estructura, procesos, recursos humanos, costes, tecnología, imagen, proveedores; en el proyecto de maquinización del Yguazú, la ANDE desea una competencia a sí misma. Además, se debe tener en cuenta la TIR (Tasa Interna de Retorno).
La TIR puede utilizarse como indicador de la rentabilidad de un proyecto: a mayor TIR, mayor rentabilidad; así se utiliza como uno de los criterios para decidir sobre la aceptación o rechazo de un proyecto de inversión. Para ello, la TIR se compara con una tasa mínima o tasa de corte, el costo de oportunidad de la inversión (si la inversión no tiene riesgo, el costo de oportunidad utilizado para comparar la TIR será la tasa de rentabilidad libre de riesgo). Si la tasa de rendimiento del proyecto - expresada por la TIR- supera la tasa de corte, se acepta la inversión; en caso contrario, se rechaza.
Si se concreta la maquinización del Yguazú, correrán por su cauce hídrico millones de dólares en detrimento de millones de pobres de nuestro país, cuyo índice de pobreza y pobreza extrema no se reducirán con presentaciones pomposas en power point, y mucho menos con el discurso de un “experto en estadística” de la prestigiosa Academia Getulio Vargas.
Nuestro país es el único en el mundo en el que su excedente hidroenergético (aproximadamente 70%) exporta a precio de costo y con la agravante de querer generar más electricidad a precio incompetente.
La infraestructura del Sistema Interconectado Nacional, SIN, está compuesta por:
* Red aérea de alta tensión 500 Kv. 360 Km.
* Red aérea de media tensión 32.500 Km.
* Red subterránea de media tensión 438 Km.
* Red aérea de baja tensión 29.500 Km.
* Red subterránea de baja tensión 30 Km.
* Estación y subestaciones (con sus respectivos transformadores y otros accesorios electromecánicos y electrónicos). 70 Unidades.
Con esta escuálida y decadente infraestructura, el SIN no está en condiciones de transportar y distribuir ni el 50% de su “stock hidroenergético”; así también, se puede concluir que el proyecto de maquinizar el Yguazú constituiría, más que un buen negocio, un negociado contra el Estado paraguayo.
¿Será que la corrupción en nuestro país se tornó vitalicia y difícil de combatir como las malas hierbas? ¿Es posible que el infortunio se haya enamorado del Paraguay, especialmente del sector energético?
Hemos dado varios argumentos técnicos sobre la inviabilidad del proyecto Yguazú; con lo expuesto precedentemente, solo agregamos certeza a todo lo mencionado. Nos sumamos así a todas las voces racionales que buscan solamente buenos negocios para el país, cuidando nuestra soberanía y dignidad. Por tanto, es justa, oportuna y necesaria la prórroga de la construcción de la maquinización de Yguazú, por lo menos hasta el 2025.
Negociado
... Se puede concluir que el proyecto de maquinizar el Yguazú constituiría, más que un buen negocio, un negociado contra el Estado paraguayo.
(*) Funcionario Técnico de Itaipú Binacional.
