La idea de comercializar leche caprina surgió de una necesidad familiar. Cuando nacieron los sobrinos de Pablo Rojas, fundador y propietario de la empresa, los niños presentaron síntomas de intolerancia o alergia a la leche de vaca. Ante la falta de un producto sustituto en el mercado, en el año 2002, Rojas decidió aprovechar un establecimiento propio ubicado en Luque, e importó cabras para empezar a producir la leche y el queso que consumirían los hijos de sus hermanas. “Comenzamos con cuatro animales, y hoy tenemos 900, pero solo el 10 % está produciendo”, cuenta el joven empresario.
Desde aquella época, la empresa fue creciendo para estar actualmente presentes con leche, queso y yogur en grandes cadenas de supermercados. También cuenta con carne de cabritas lechales, además de galletitas, diferentes tipos de quesos gourmet y dulce de leche, considerando la tendencia mundial de usar leche caprina para elaborar productos de alta calidad nutricional, con el objetivo de alcanzar una mejor calidad de vida. Por ello, los productos derivados también se consiguen en La Quesería, local ubicado en O’Higgins nº 989 casi España.
El 80 % de la producción es para leche, el resto se divide en los subproductos. “La leche es nuestro caballito de batalla. Aunque hace siete años estamos produciendo yogur, ahora recién tenemos bien medida la producción, y contamos con suficiente leche para salir al mercado”, refiere.
Si bien se trata de una industria pequeña, y que en algunas partes del proceso aún utilizan métodos artesanales para conseguir resultados de alta calidad, los esfuerzos de esta empresa consiguen mantener los volúmenes de leche para cubrir las necesidades del mercado.
Cabaña Isabella cuenta con una producción de 200 l/día, y proyecta llegar este año a 250 l/día, consciente de que para industrializar a escala la producción se requiere de por lo menos 1000 l/día. Rojas explica que de una vaca se pueden obtener más de 20 l de leche diariamente; sin embargo, de la cabra solo se sacan 2,3 l/día, en promedio.
De este negocio, obtener la producción es lo más difícil, por la capacidad de producir leche que tienen estos animales, que, además, no se consiguen fácilmente en el mercado, sino que hay que desarrollar el hato.
Este emprendimiento se parece más a un maratón que a una carrera corta, por lo cual la empresa ofrece los quesos gourmet para dotar de mayor rentabilidad al producto, debido a la gran demanda de este rubro. Provee a restaurantes, catering y catering de vuelos de primera clase.
Además de tratarse de un producto premium muy solicitado por el consumidor, los lácteos caprinos reemplazan a los de vaca en los casos que haya intolerancia o alergia, lo cual es más frecuente de lo que se piensa. Asimismo, presentan propiedades interesantes para la salud, como su menor volumen de lactosa que la leche bovina, son de alta digestibilidad, fácil asimilación, poseen vitamina A y menos colesterol, entre otras características.
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