Embarcar tiene precio

Las embarcaciones de lujo toman impulso en el Paraguay con la llegada de yates de alta gama, considerados casas flotantes. Solo el sector náutico adquirió un total de 130 yates provenientes de nueve países en los últimos tres años.

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Encontrar la embarcación perfecta y adecuada para un viaje a corta o larga distancia ya no es un problema para quienes desean hacerlo, pues las alternativas que brinda el sector náutico son varias. Para tener en cuenta, solo entre 2013 y hasta agosto de este año, el mercado local importó un total de 130 variedades de yates, barcos y otras embarcaciones con fines de recreo o deporte.

Los Estados Unidos se ubica como el principal proveedor de estas plataformas de navegación, ya que introdujo a nuestro país 113 unidades en los últimos tres años. A este le siguen Japón, España, Italia, Alemania, Brasil, Canadá, Chile y Portugal, que en algunos casos son fabricantes y en otros hicieron de intermediarios en la comercialización, de acuerdo al reporte de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA).

La marca, el origen, las dimensiones, el tipo de motor, los accesorios, la garantía y los detalles de la embarcación definen los precios, que en el mercado interno arrancan en USD 55.000 (boat) y llegan a superar el millón de dólares (yates).

Azimut, Monterey Boats, MasterCraft, Mercury y Searay son algunas de las cotizadas líneas marítimas de mayor demanda a nivel mundial, caracterizadas por el diseño, la elegancia y tecnología que ofrecen a sus potenciales compradores. Es así que este negocio gana terreno en nuestro país con la llegada de innovadoras embarcaciones.

La experiencia de ventas de yates y lanchas lujosas en el Paraguay es positiva, señala Carlos Zarca, gerente comercial del grupo Tapyracuai SA, quien agrega que las lanchas son las más comercializadas. Si bien en la actualidad registran un receso en las ventas, debido a la situación cambiaria, expresó que tienen buena expectativa para lo que resta del año.

“La demanda de la gente se centra en las deslizadoras (lanchas), mientras que los yates tienen un segmento más selecto a la hora de comprar”, explica el ejecutivo. Explica que el valor de los yates arranca en USD 250.000, mientras que uno de los tres finos yates luxury importados por la firma, valuados en más de USD 1.200.000, ya fue vendido.

Confort

El conjunto Tapyracuai trae al mercado la gama 0 km de Monterey, Searay y MasterCraft (americanas), y Azimut (italiana). Al respecto, Zarca menciona que un yate de última generación permite al usuario disfrutar exclusivos amenities. “Además de viajar, se puede vivir la experiencia de una casa flotante, pues cuenta con divisiones para dormir, cocinar y bañarse, ya que fueron diseñadas justamente para brindar lo máximo en confort”, manifiesta.

El ejecutivo indica que el equipamiento en un yate de 52 pies (casi 17 m) atrae directamente al cliente por disponer de una estructura con terminación única e interiores de gran calidad. Generadores propios, acondicionadores de aire, cocina, heladera, microondas, televisores con antenas parabólicas, equipos de seguridad, camarotes, todo incluido, ofrece un yate de un millón de dólares.

Zarca enfatiza que el grupo Tapyracuai da garantía de por vida en lo que compete a los cascos y un año por los motores, siempre y cuando correspondan a las marcas que importan. “Las condiciones para navegar están, porque el río y el clima lo permiten”, subraya.

Guardería

Náutica Total, Remanso y Yacht & Golf Club ofrecen las oportunidades de recreación, mantenimiento, limpieza, así como guardería para embarcaciones de pequeño y gran porte. Al respecto, Juan Carlos Mariatti, capitán de la marina del Yacht, explica que el servicio de guarda para lanchas y yates registra crecimiento desde 2011.

“Nos dedicamos más a la guarda, ya que los alquileres son de común acuerdo entre el dueño de la embarcación y el interesado”, refiere el profesional, también directivo de Amarras del Yacht, firma con experiencia en venta y asesoramiento técnico de embarcaciones.

Sobre el tema, Mariatti indica que hasta la actualidad tienen 42 unidades en guarda, cuyo cuidado cuesta entre USD 300 y 500 de forma mensual, dependiendo del tamaño de la embarcación.

En tanto, un paseo de cuatro horas por el río en una lancha con capacidad para siete personas, con capitán y marinero, puede costar USD 500 y dicha actividad en un barco de lujo llega a los USD 1500. “Todavía no hay una cultura de alquilar un barco, pero siempre tratamos de fomentar este tipo de propuestas y, si comparamos a precios internacionales, estamos a menos de la mitad”, dice.

El capitán Mariatti puntualiza que el movimiento náutico genera varias fuentes de trabajo, empezando por el servicio de mecánica, pintura, electricidad y empleo de capitanes. No obstante, advierte que el alto costo de combustible hace que un viaje no resulte muy rentable actualmente, ya que solo en combustible para un paseo se precisan 60 l (naftero o diésel), es decir, se destinan en promedio USD 200. “En promedio navegan ocho clientes por mes, sea para pesca o paseo”, agrega.

El profesional tiene la esperanza de que el sector náutico pegue un salto y se convierta en un buen negocio cuando la gente empiece a sacarle provecho al río.

emilce.rolon@abc.com.py