A 66 km de Asunción se encuentra la capital del departamento homónimo de unos 27.000 habitantes, de los cuales el 60 % habita en la zona rural y el resto en el área urbana. En esta última se ubican los comercios, universidades, financieras y la única industria local, mientras que en el campo están las compañías dedicadas a la frutihorticultura y la pequeña ganadería.
Son los mayores productores de sandías en el país, cuenta el intendente Ramón González, con más de 140 ha. cultivadas de la refrescante fruta, muy demandada en verano. Asimismo, existen grandes extensiones de plantaciones de melones, locotes, tomates, entre otros productos de renta.
El agricultor Daniel Arce indica que para involucrarse en el rubro fue necesario invertir más de G. 500 millones. Sin embargo, cuando hay ingreso descontrolado de tomate de contrabando, los precios son insuficientes para recuperar lo desembolsado.
La mano de obra que emplea el rubro es alta, debido a que se requieren al menos 12 personas para atender dos hectáreas de cultivo.
Turismo. Un punto ineludible al pasar por esta localidad es la Frutería Paraguarí, en la que trabajan 47 personas, en dos turnos. Actualmente, la segunda generación de la familia está a cargo de la empresa que nació modestamente en 1986, pero hoy ya cuenta también con un restaurante, un minisupermercado y el salón de eventos. Esperan inaugurar en enero próximo un hotel con 14 habitaciones. Además, alquilan góndolas y salones ocupados por un banco, una joyería y una farmacia.
La encargada, Sandra Torres de Garcete, resalta que desde que se habilitó la ruta que une Paraguarí con Villarrica, se duplicó el tránsito en el lugar, y que pasan al menos 1500 personas por fin de semana. Sus productos estrellas son las empanadas y ensaladas de frutas.
Además de los balnearios, el distrito presenta atractivos como la Eco Reserva Mbatoví, que recibe gran cantidad de turistas durante el año, sobre todo en verano, cuando estos ascienden a más de 800 por mes. En invierno son más los extranjeros visitantes del sitio, en el cual se explotan turísticamente nueve de las 60 ha. que abarca el complejo. Allí se ofrece un recorrido de 1700 m, con un desnivel de 110 m, pasando por cuatro puentes colgantes, tirolesa y rapel, comenta uno de los nueve guías del predio, Daniel Correa. Por la gran demanda de este tour, se sugiere hacer las reservar con tres meses de anticipación.
Fábrica. Plaspasa, la única industria de Paraguarí, está hace 36 años, hoy en manos de la tercera generación. Transforma plásticos flexibles y sus clientes son empresas lácteas, arroceras, de bebidas gaseosas, entre otras. El director, Sebastián Giménez, señala que la fábrica opera 24 horas al día, en tres turnos y con más de 100 empleados. Su capacidad de producción mensual es de 250.000 kg de polietileno mensual.
Al costado del ramal Paraguarí–Piribebuy se exhiben los productos de siete familias fabricantes de planteras y grutas de canto rodado, que cuestan entre G. 15.000 y G. 400.000, según el tamaño. Es un oficio transmitido de generación en generación.
3000 personas en forma mensual suben al Cerro Perõ, cuyo acceso hasta el momento es gratuito.
G. 130.000 por persona cuesta un paseo de 3,5 horas en la Eco Reserva Mbatoví. Reciben a grupos de estudiantes, amigos y empleados de empresas, principalmente.
