Evaluación por competencias (30)

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Evaluación por competencias (30)Archivo, ABC Color

En este encuentro esclareceremos aspectos referentes al plan de mejora.

Plan de mejora

Como parte del proceso de autoevaluación institucional, es un instrumento de gestión que integra acciones y medidas de autoevaluación. Estas deben ser sistemáticas, planificarse cuidadosamente, llevarse a la práctica y constatar sus efectos.

La elaboración de dicho plan requiere del respaldo y la participación de todos los agentes responsables pertenecientes a la comunidad educativa, teniendo en cuenta el logro de todos y cada uno de los indicadores de gestión institucional. La duración de su implementación es variable, pues depende de la cantidad de acciones de mejora que se requiera y la disponibilidad de recursos humanos, materiales y financieros. En el plan de mejora se toman decisiones estratégicas de cambios que deben incorporarse a las diferentes áreas de la institución para que sean traducidos en mejores funciones.

El plan debe servir de base para la detección de mejoras, y permitir el control y seguimiento de las diferentes acciones a desarrollar; así como la incorporación de acciones correctivas ante posibles sucesos no previstos. Las medidas de mejora deben ser sistemáticas, planificarse cuidadosamente, llevarse a la práctica y constatar sus efectos.

Para su elaboración será necesario constituir los objetivos que se proponen alcanzar y diseñar la planificación de las tareas para lograrlos.

Para lograr un cambio real en la institución educativa, el plan de mejora debe centrarse en las necesidades específicas identificadas luego del proceso de autoevaluación.

José Bernal (2001) opina: «El plan de mejora es la finalidad por la que elaboramos y ejecutamos la evaluación. Es su justificación y su sentido. Para qué queremos tener información de lo que hacemos si no nos sirve para mejorar nuestra situación, ya sea en el ámbito pedagógico o administrativo. Es más, en muchas ocasiones, el esfuerzo y tiempo dedicado a la fase del diagnóstico es tan grande que cuando llega el momento de diseñar procesos de mejora ya no queda tiempo, ilusión ni deseo. Por lo tanto, cuando se diseñan todas las actuaciones habría que tener en cuenta ya desde el principio esta fase, sin la que todo el proceso no tiene sentido».

Es aconsejable que el plan de mejora se elabore con miras a dos años, con metas por etapas y teniendo en cuenta:

Las acciones nuevas implementadas significarán cambios profundos en las prácticas y la cultura institucional y, por lo tanto, requieren tiempo para su maduración.

Algunos resultados de la institución son anuales y, para observar su evolución, necesitan contrastarse entre una etapa y otra.

Es importante señalar que un lapso de dos años no significa que las acciones proyectadas se ejecutarán en el mismo momento y que los resultados se revisarán solamente al finalizar el plan. Al contrario, para ir generando innovaciones es necesario asentar desde el inicio un ritmo de trabajo continuo, con metas parciales.

Es recomendable que los mecanismos sean diseñados para que se puedan conocer de forma periódica los logros obtenidos y, así tomar las medidas preventivas y correctivas que aseguren que al finalizar el ciclo propuesto se alcanzarán los resultados proyectados.

El seguimiento del plan de mejora lo realizarán el supervisor administrativo y pedagógico y equipos técnicos: ambas instancias tendrán la responsabilidad de acompañar y monitorear el cumplimiento del mismo. El tiempo máximo para el cumplimiento del plan de mejora es de dos años, al término del primer año los supervisores deberán elaborar un informe pormenorizado de los avances del plan de mejora y remitir a la instancia correspondiente.

Fuente: AZZERBONI, D. Harf, R. (2010).

Conduciendo la escuela. Manual de gestión directiva y evaluación institucional. Bs. As. Argentina.