Liderazgo, democracia y la escuela

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Liderazgo,  democracia y la escuela
Liderazgo, democracia y la escuelaArchivo, ABC Color

La participación democrática del alumnado, como integrante de la comunidad educativa, es esencial y necesaria por ser el centro de la educación. Pero esto debe partir del ejemplo de los educadores para que los estudiantes generen preguntas, respuestas y acciones significativas en la resolución de sus problemas cotidianos.

Toda sociedad que se denomine democrática necesita de representantes, de personas que sepan llevar sus inquietudes, ideas o mensajes a la comunidad y solucionar sus problemas. Por tanto, el alumno que se educa para ser un ciudadano que consolide y fortalezca la democracia debe aprender a elegir y representar a sus compañeros de escuela.

Estimular el liderazgo

Para estimular el liderazgo en los estudiantes, es necesario promover el desarrollo del potencial intelectual de los mismos mediante clases dinámicas y agradables que permitan al estudiante asumir un papel protagónico y propiciando la interacción grupal. Asimismo, facilitar el desarrollo de la habilidad para tomar decisiones de manera responsable, acompañado de la autoestima y, además, favorecer un mejor aprovechamiento de los espacios y recursos, no limitándose al aula.

Rol del alumno líder

El alumno se construye como líder, como representante estudiantil, que asegura la participación democrática de sus compañeros en la vida de la institución educativa y la comunidad. Impulsa un cambio fundamental para la mejora de la educación, inculcando un propósito común, que genera consensos y puede tomar decisiones con otros, para democratizar las relaciones entre los integrantes de la comunidad educativa. El alumno líder se organiza y promociona la participación de sus compañeros. Propone un proceso de construcción de normas de convivencias consensuadas entre los estudiantes con el fin de contribuir a solucionar los conflictos y construir un ambiente escolar democrático y pacífico.

Organización

El alumnado se organiza en asociaciones estudiantiles con diferentes fines. Los más representativos se centran en los municipios o consejos de estudiantes. Espacios de construcción de liderazgos democráticos y de distribución de poderes consensuados entre los estudiantes. La representatividad que tienen estos órganos estudiantiles forman relaciones humanas respetuosas que determinan la formación de la identidad personal y colectiva, base del futuro comportamiento ciudadano.

Consenso

Este liderazgo que cimienta una convivencia democrática y sin violencia en las instituciones educativas solo se puede dar si la comunidad educativa está abierta a escuchar, debatir y consensuar con los estudiantes. Si al alumno le corresponde opinar sobre la calidad del servicio educativo que recibe y participar en la planificación de los procesos pedagógicos, entonces el fortalecimiento de su capacidad reflexiva, crítica y propositiva debe ser un eje esencial en su formación como estudiante, persona y ciudadano.

Capacidad

Conoce las cualidades de un buen líder.

Actividades

Parea.

Para estimular el liderazgo en los estudiantes

El alumno se construye como líder

El alumno que se educa para ser un ciudadano

Propone un proceso de construcción de normas de convivencias consensuadas

debe aprender a elegir y representar a sus compañeros de escuela.

para contribuir a solucionar los conflictos y construir un ambiente escolar democrático y pacífico.

que asegura la participación democrática de sus compañeros.

es necesario promover el desarrollo de su potencial intelectual.

Investiga.

a. ¿Cuál es la principal cualidad de un líder escolar?

b. Tres líderes mundiales.

Fuente: RODRÍGUEZ CARRILLO, S. (2011). Formación ética y ciudadana. 7.º grado. Asunción: Vazpi SRL.