Diálogos literarios

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Diálogos literarios
Diálogos literarios

Son las herramientas que los escritores usan para que sus personajes entablen comunicación. Se encuentran en obras artísticas, como relatos, cuentos, novelas, obras teatrales y películas.

Diálogos externos. Aquellos que tienen un personaje con otros personajes, y que constituyen parte de la trama de la obra.

Diálogos internos. Ocurren en la cabeza de un personaje, en su imaginación o en su recuerdo o, incluso, pueden tener lugar entre el personaje y su yo interno.

Ejemplo 1

Una señorita un tanto mayor llama al mozo.

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—¡Mozo!

—¡Voy, señorita Patricia!

—Un café.

La mujer rebusca en su bolso, y pone diez mil sobre la mesa.

—Gracias.

—A usted.

Se acerca a la taza de café e inhala el aroma de la bebida. Al poco rato, la

señorita llama de nuevo.

—¡Mozo!

—¡Ya voy, señorita Patricia!

—¿Le has dado el mensaje a ese señor?

—Sí, señorita.

—¿Qué te dijo?

—Nada, no estaba en casa. Me dijo la empleada que se lo daría sin falta a la hora de la cena.

Ejemplo 2

Una señorita un tanto mayor, apoyada sobre la barra del bar y con una expresión inane, llama al mozo.

—¡Mozo!

—¡Voy, señorita Patricia!

—Un café —pidió, volviéndose a apoyar firmemente en la barra y dejando caer los párpados.

La mujer rebusca en su bolso, lleno de tiernas estampas, de cartas antiguas, de llaves y pelusa… y pone diez mil sobre la mesa, observándolos como se miran a los hijos que se van a la escuela.

—Gracias —contestó la mujer con desgana y mayor inexpresividad que antes.

—A usted —repuso el mozo mirando el tocado de la mujer, «ridículo en sí mismo», pensó para sus adentros.

Se acerca a la taza de café e inhala el aroma de la bebida. Patricia prueba un sorbo con la mirada perdida y dando pequeñas vueltas sin propósito a un rizo de su cabello enmarañado. Al poco rato, la señorita vuelve a llamar, esta vez con una vocecita casi inaudible.

—¡Mozo! —y el sonido se expandió por el lugar.

—¡Ya voy, señorita Patricia! —se apresuró el mozo.

—¿Le has dado el mensaje a ese señor?

—Sí, señorita. —le contestó con indubitable interés.

—¿Qué te dijo? —insistió ella.

—Nada, no estaba en casa. Me dijo la empleada que no se preocupe, que se la daría sin falta a la hora de la cena —repuso el mozo, cansado de sus demandas.

Actividades

Identifica cuál de los ejemplos presentados contiene solo diálogos externos.

Subraya el único diálogo interno en los ejemplos anteriores.

Transcribe los diálogos en los globos de diálogo y de pensamiento.

Espero que ella me pueda ayudar.

Hola, ¿cómo estás? Me pasas el horario de clases, por favor.

Hola, muy bien. Enseguida te lo doy.

¡Qué niño tan educado!

Fuente: https://bit.ly/2ThFxsa