Resistencia orgánica (4)

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Resistencia orgánica (4)
Resistencia orgánica (4)Archivo, ABC Color

Sistemas de entrenamiento de la resistencia

El desarrollo de la resistencia permite oponerse al cansancio; es decir, trata de impedir la aparición de la fatiga, posponer su aparición o mantenerla lo más baja posible.

Para mejorar la resistencia tenemos diferentes sistemas que permiten, según el caso, adaptar el organismo al esfuerzo y mejorar el nivel de la persona. Es importante tener en cuenta que en primer lugar debe mejorarse la resistencia general, y solo posteriormente se podrá realizar un trabajo más específico. Además, hay que saber que esta capacidad va decreciendo con la edad.

Evolución de la resistencia con la edad

De los 8 a los 12 años hay un crecimiento mantenido de la capacidad de resistir los esfuerzos moderados y continuados.

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Entre los 12 y los 18 años solo debe desarrollarse la resistencia aeróbica.

Hacia los 18-20 años se alcanza el límite máximo de la resistencia.

De los 23 a los 30 años se consigue la máxima capacidad aeróbica y anaeróbica.

A partir de los 30 años se produce un lento descenso de la capacidad de resistencia, menor que el de la fuerza y que el de la velocidad.

Los métodos de entrenamiento para el desarrollo de la resistencia son muy variados, pero en general se puede hablar de dos grupos de sistemas básicos, los continuos y los fraccionados.

Sistemas continuos

El entrenamiento continuo, también llamado de duración, es el más antiguo, y consiste en recorrer una distancia relativamente larga mediante un esfuerzo físico continuado (más de treinta minutos), sin interrupciones ni pausas, como, por ejemplo, correr, andar en bicicleta, remar…

Se utiliza para el desarrollo de la resistencia aeróbica y se puede realizar de dos formas: a velocidad constante, se trabaja siempre con la misma intensidad y se mantiene la frecuencia cardiaca al 50-70 % del máximo durante todo el recorrido, y a velocidad variable, en donde el esfuerzo se realiza variando la intensidad y provocando continuos cambios en el ritmo de las pulsaciones.

En función de todas las posibilidades antes descritas existen diferentes sistemas continuos de entrenamiento de la resistencia.

Sistemas fraccionados

El entrenamiento fraccionado comenzó a ser utilizado a fines del siglo XIX por entrenadores norteamericanos para el entrenamiento de los corredores de atletismo, y en la actualidad es uno de los sistemas más utilizados en las diferentes actividades físicas para el entrenamiento de la resistencia.

Se caracteriza por la interrupción del trabajo, al contrario que en los sistemas continuos. Se divide el esfuerzo en varias partes de intensidad que se alternan con intervalos de tiempo llamados pausas de recuperación, que ayudan a la adaptación del organismo. Por ejemplo, se plantea correr tres series de diez minutos con un descanso de cinco minutos entre ellas. La duración del descanso es variable y durante el mismo se camina, se estira, etc.

Este tipo de entrenamiento, al poder ser realizado con distintas variantes técnicas, es un método muy rico, con múltiples posibilidades, que ha dado lugar a diversos sistemas de entrenamiento de la resistencia.

Con el fraccionamiento del esfuerzo se consigue un mayor volumen de entrenamiento a un ritmo más rápido con un menor cansancio.

Actividades

1- Determina el objetivo del entrenamiento de la resistencia.

2- Compara y establece las diferencias entre el sistema continuo y fraccionado de entrenamiento para el desarrollo de la resistencia.

3- Aclara qué son pausas de recuperación.

Fuente: https://bit.ly/2CIjcPP