El sometimiento de indígenas, mestizos y esclavos a los sistemas de trabajo españoles provocaron revueltas y levantamientos populares en contra de los abusos cometidos por las autoridades españolas en distintos virreinatos. Hoy nos acercamos en la historia colonial a esos conflictos.
Los conflictos en el Virreinato de Nueva Granada
El Virreinato de Nueva Granada fue creado por las autoridades españolas en 1717 y los objetivos de su creación fueron principalmente económicos: controlar la extracción de oro y la piratería que afectaba a la economía española. A este proceso hay que agregar que aumentaron los impuestos a los pobladores. Estas medidas solo beneficiaban a los españoles, no a la población del Virreinato. También existían grandes diferencias en la sociedad: los criollos no podían ser electos para cargos públicos y los indígenas sufrían múltiples abusos y explotación por ser la principal mano de obra. Todos estos factores desencadenaron la revolución comunera en Nueva Granada.
El 16 de marzo de 1781, en la comunidad de Socorro, una pobladora llamada Manuela Beltrán rompió en la calle un documento español que creaba uno de los impuestos. Al romperlo, dijo:
«Viva el Rey y muera el mal gobierno. No queremos pagar este impuesto». Este grito de protesta fue secundado por un gran número de pobladores, formaron una junta y decidieron marchar a la ciudad de Santa Fe de Bogotá. El Virrey envió tropas contra los rebeldes. La represión fue implacable. Miles fueron muertos, torturados o encarcelados. Uno de sus líderes, José A. Galán fue capturado y murió fusilado en Bogotá el 30 de enero de 1782.
Los conflictos en el Virreinato del Perú
El Virreinato del Perú creado en 1542 se hizo cargo de la región ocupada por la civilización incaica, conquistada por Francisco Pizarro. Una vez dominados e instaladas las autoridades españolas, los incas pasaron a ser explotados para las labores de cultivo, minería, servicios personales, etc., bajo diferentes sistemas de explotación: la encomienda, la mita y el yanaconazgo, que con el tiempo se convirtieron en una forma de abuso del poder y sometimiento de los indígenas a los españoles. Cansados de los atropellos y abusos de los españoles, los indígenas se sublevaron liderados por José Gabriel Condorcanqui, más conocido como Túpac Amaru.
Los reclamos hechos por Túpac Amaru no fueron escuchados por la Audiencia de Lima, compuesta mayoritariamente por encomenderos y mineros explotadores. Al no lograr consideración, el caudillo movilizó a los indígenas del Perú, Bolivia, Chile y hasta la parte norte de Argentina. Si bien fue grandioso el liderazgo y numerosas las batallas obtenidas a favor de la insurrección, el poderío español de los Virreinatos del Perú y del Río de la Plata lograron derrotarlo. La más grande de las insurrecciones indígenas de América culminó un 17 de mayo de 1781, fecha en la que Túpac Amaru fue condenado a muerte, y a pesar de las torturas a las que fue sometido, nunca delató a sus seguidores.
