Los plaguicidas naturales evitan o hacen menos daño a la gente, a las cosechas y al medioambiente que el rociado con productos químicos. Son fáciles de preparar y cuestan menos que los plaguicidas químicos.
Sin embargo, también los plaguicidas naturales deben aplicarse con cuidado. No se deben utilizar más de lo necesario. Es vital lavarse siempre las manos después de manejarlos. También lavar los alimentos antes de comerlos o venderlos. Es posible que un plaguicida natural dé buenos resultados bajo ciertas condiciones, pero no bajo otras. Si un tipo de plaguicida no da resultados, ensayar otro.
Plaguicidas naturales contra insectos que comen plantas (insectos herbívoros)
Los insectos que comen plantas pueden controlarse mejor Actividad Explica. 1- Los beneficios que brindan los plaguicidas naturales. 2- Los cuidados que se deben tener en cuenta al usar los plaguicidas aunque fuesen naturales. con plaguicidas hechos de plantas de olor fuerte tales como ajo, cebolla, ají y citronela.
Cómo preparar
- Recoger, disecar y luego moler la planta disecada hasta hacerla polvo.
- Remojar el polvo en agua durante una noche (un puñado de polvo por un litro de agua).
- Colar la mezcla en un cedazo o tela para eliminar los sedimentos sólidos.
- Agregar un poquito de jabón suave para que el plaguicida se pegue a las plantas.
- Rociar o regar las plantas con esta mezcla. Hacer la prueba primero en una o dos plantas; si parece que daña a las plantas, quizás sea muy fuerte. Agregar más agua y hacer la prueba de nuevo hasta obtener una mezcla adecuada.
- Repetir la aplicación según se requiera y después de que llueva.
Plaguicidas naturales contra los insectos chupadores de savia
Los insectos chupadores de savia pueden eliminarse si se rocían las plantas con agua de jabón suave o mezclada con aceite vegetal para taponar sus orificios de respiración. No utilizar detergentes o jabones fuertes, ya que estos hacen daño a las plantas, la tierra y los insectos.
Otro plaguicida natural
El tabaco mata muchas plagas. Hervir una taza de hojas de tabaco o colillas de cigarrillos en cinco litros de agua. Cernir las hojas o las colillas, agregar un poco de jabón y rociar las plantas. Tener cuidado de no aplicar el tabaco en tomates, papas, pimientos y berenjena, ya que les haría daño; además, el tabaco no logra matar la mayoría de las plagas que atacan a estos cultivos.
¡Importante! ¡El agua de tabaco es venenosa! Evita untarte la cara o la ropa con agua de tabaco. Evita aspirar el vapor mientras hierven las hojas de tabaco.

