La música es sumamente importante para nuestro aprendizaje, ya que fomenta nuestra capacidad de atención, mejora la memoria, es buena para ayudarnos a articular mejor las palabras y mucho más. Con la ayuda de canciones aprendemos a fijar nociones sobre casi cualquier tema y también representan una buena manera de aprender algún idioma. La música es un medio para expresarnos y comunicarnos y, además, cuando se combina con el baile, ayuda a desarrollar el equilibrio, coordinación, relajación y habilidades psicomotrices varias. Lo mismo sucede al ejecutar un instrumento.
Actividades musicales para practicar

1. Nos damos palmaditas por todo el cuerpo, primero sin parar y, luego, lo hacemos con ritmo: dos palmaditas en las piernas y una entre las dos manos. Repetimos.
2. Fabricamos nuestros propios instrumentos musicales llenando un frasco con piedritas u otros objetos y lo utilizamos a modo de maraca. También podemos hacer nuestros tambores con latas vacías de leche.
3. Escuchamos música seleccionada por nuestra profe. Cerramos los ojos y disfrutamos. Una vez que termine la canción expresamos lo que nos hizo sentir y en qué pensamos mientras escuchamos la melodía.
4. Imitamos sonidos de nuestro entorno. Seleccionamos sonidos de animales que conocemos o de la calle. Intentamos adivinar entre compañeros de qué se trata.
5. Ponemos música alegre y nos disponemos a bailar.
