Abracadabra… ¡rimas mágicas!

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Dicen que los poetas nunca dejan de ser niños. María Eugenia Garay evoca con frecuencia esa maravillosa etapa de la vida y trasforma sus recuerdos y sueños infantiles en versos cargados de alegría, amor y magia.

Si de siesta escuchas

algún cascabel

seguro que un duende

se esconde tras él.

Andan a hurtadillas

sobre los tejados,

cuidan los perritos

que hay abandonados.

Les buscan curiosos

un cálido hogar,

y los depositan

en brazos de un niño

para que los traten

con mucho cariño.

Si acaso una noche

no puedes dormir

invoca a algún duende

que ha de conducir.

Ponle galletitas

sobre tu mesita

velará tus sueños

si lo necesitas.

Vendrá presuroso,

cantará a tu lado

te contará historias

de seres alados,

dormirás tranquilo

muy bien custodiado,

y sin que te des cuenta

el día habrá llegado.

Cuando te despiertes

revisa muy bien:

si sobre tu cama

se halla un cascabel,

eso es porque el duende,

antes de volver

a su mundo encantado

te lo ha regalado,

y al llegar la aurora,

te besó en la frente,

y muy raudamente

cabalgando un rayo

de sol nacarado,

al País de la Magia,

se marchó sin él.

La autora

María Eugenia Garay es periodista y escritora paraguaya, ganadora de premios y reconocimientos por su trayectoria literaria. La poesía escogida en este número forma parte de la colección Abracadabra, la Tierra nos habla, compuesta de cinco títulos, editados al cuidado de Fausto Cultural. La autora asegura que el «País de la Magia» existe y es lo que muestra en las páginas de estos libros, donde se encuentran sirenas, angelitos, hadas madrinas, centauros, entre otros seres fantásticos. Iremos conociendo más de sus obras en las próximas ediciones.