Alumnos con trastornos de atención o hiperactividad en el aula
Tres principales señales
Problemas para prestar atención. No pueden enfocarse ni mantenerse orientado en una tarea o actividad. Por lo general:
No ponen atención a los detalles.
No pueden mantenerse enfocados en el juego o trabajo escolar.
No siguen las instrucciones ni terminan el trabajo escolar o tareas.
No logran organizar sus tareas y actividades.
Se distraen fácilmente.
Pierden sus pertenencias, como juguetes, trabajo escolar y libros.
Muy activo, hiperactividad. Son muy activos e inquietos.
Los niños hiperactivos siempre están en movimiento.
A medida que crecen, el nivel de actividad podría disminuir.
Son inquietos y se retuercen continuamente.
Dejan la silla cuando no deben.
Corren constantemente, o suben y bajan escaleras.
Tienen dificultades para jugar tranquilamente.
Hablan demasiado.
Actuar antes de pensar, impulsividad. Actúan sin pensar.
Expresan abruptamente las respuestas antes de que se completen las preguntas.
Tienen dificultades para esperar su turno.
Interrumpen a los demás cuando están hablando.
Detienen los juegos de los compañeros.
La hiperactividad e impulsividad tienden a manifestarse juntas. Podrían atravesar la calle corriendo sin mirar o subirse a un árbol muy alto. Pueden sorprenderse al encontrarse en una situación peligrosa. Posiblemente, no tengan la menor idea de cómo salirse de la situación.
Orientaciones para los maestros
- Conocer cuáles son las dificultades de cada alumno podría generar inconvenientes al comenzar una tarea, mientras que otro podría tener dificultades al terminar la tarea y comenzar la siguiente.
- Cada alumno necesita ayuda diferente.
- En el aula deben existir reglas y rutinas claras para ayudar a los alumnos a una mejor organización.
- Deben establecerse reglas, horarios y asignaciones para desempeñar tareas específicas.
- El alumno debe contar con una agenda de asignaciones y el horario diario.
- Desarrollar destrezas de estudio y estrategias para aprender.
- Reforzar y alentar el cumplimiento de estas normativas regularmente.
- Posibilitar que el alumno determine sus actividades físicas; que haga su trabajo de pie o en el pizarrón.
- Asegurarse de que las instrucciones sean dadas paso por paso y que el alumno las siga.
- Proporcionar instrucciones tanto verbales como escritas.
- Realizar cada paso como tarea separada.
- Elaborar e implementar junto con los padres un plan educacional preparado conforme con las necesidades del alumno.
- Compartir regularmente información sobre cómo le está yendo al alumno en el hogar y la escuela.
