Los desastres ocasionados por el cambio climático no solo afectan, como bien sabemos, a los ribereños, sino a todos, y debemos afrontarlos con conocimiento y proyectos solidarios. Según las previsiones climáticas, esto constituye un tema central en el cual todos debemos estar cada vez mejor preparados.
Por otro lado, nuestros estudiantes se merecen que cada vez vayamos mejorando la calidad de nuestros diálogos educativos con ellos respecto a varios temas. Dedicaremos también parte de los espacios de este año a herramientas didácticas para aumentar la creatividad y la participación de los estudiantes, con el propósito de facilitar los aprendizajes en un clima lúdico y de descubrimiento.
A los estudiantes ,instamos a poner todo de sí para aprovechar al máximo el espacio de tiempo en la institución educativa y seguir aprendiendo provechosamente en otros momentos fuera del aula. Hacerse cargo de su propia formación es una buena práctica. Los tiempos actuales nos exigen discernir con rapidez las actividades que construyen y edifican de las que no. Ustedes, con su dedicación y deseos de superación, harán sus tareas en favor del crecimiento personal y colectivo.
A los educadores, les animamos a fortalecer la responsabilidad que les compete, a superarse cada día más, y dejar huellas perecederas, imborrables y únicas en cada estudiante desde la disciplina que les toque enseñar. La labor docente es insustituible para el desarrollo de las actuales y futuras generaciones.
A las familias y a la sociedad toda, instamos a acompañar de cerca la formación de sus hijos e hijas. Estar presentes, porque la comunidad educativa solo es tal si las familias acompañan la tarea educativa y, al mismo tiempo, siguen formándose, ilusionados en que sus hijos sean puntales de un Paraguay katupyry que todos nos merecemos.
Marta Lafuente, ministra
Ministerio de Educación y Cultura
