Conviviendo en la casa y el colegio II

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Hoy continuamos nuestra charla sobre la convivencia en la casa y el colegio posando nuestra mirada sobre la institución educativa.

El grupo escolar

La escuela es un lugar donde debemos aprender a relacionarnos con otras personas, entre ellas los compañeros y profesores. La función de la escuela es socializar a los niños y jóvenes, transmitir conocimientos y valores que son considerados valiosos para la continuidad de la comunidad. Por supuesto, cada comunidad tiene su modelo de educación.

En el transcurso de nuestra vida, vamos conociendo y participando en nuevos grupos: los compañeros de escuela, de deportes, del trabajo, los amigos, los vecinos, y muchos más que amplían nuestros horizontes y valores.

La integración del hijo

¿Qué pasa cuando nuestro hijo queda fuera de la organización o programa de salidas de compañeros, y ni es invitado ni quiere invitar? ¿Qué sucede cuando lo notamos malhumorado, con pocas ganas de ir al colegio y menos a los cumpleaños de sus compañeros? ¿Por qué los únicos relatos que trae del vínculo con los otros chicos son las situaciones de conflicto?

Lo más adecuado sería "estar alertas", observar al niño a la salida de la escuela, en los cumpleaños, los actos, las clases abiertas. Preguntarles "¿Cómo van las actividades en la escuela?" puede mostrar en qué hace hincapié y qué situaciones elige para el relato. No es conveniente preguntar: "¿Tenés problemas con tus compañeros?", porque se está abriendo la puerta a una idea que puede estar solo en la mente de los padres.

Cuando el chico plantea que no tiene amigos en la escuela, lo más adecuado es indagar un poco: ¿Por qué pensás eso? ¿Desde cuándo pensás/sentís esto? ¿Lo comentaste con la maestra? ¿Qué te pasó para que te hagan sentir así?

Hay que tener en cuenta que los chicos suelen plantear como generales ciertas situaciones específicas, surgidas de conflictos puntuales. Sin embargo, si este comentario se anuda con otros o con situaciones concretas, hay que pedir una entrevista con la maestra para que nos cuente cómo ve a nuestro hijo en la escuela y con sus compañeros y qué estrategias sugiere para ayudarlo.

Y también hay que saber que los vínculos se construyen de a dos: ¿Qué actitudes de nuestro hijo interfieren en su vínculo con los otros chicos? ¿Qué actitudes del grupo le molestan a nuestro hijo? ¿Cómo es nuestra relación con los padres del grupo? ¿Fomentamos que nuestro hijo tenga amigos en la escuela, invitando compañeros a jugar, por ejemplo?

Si la actitud elegida es la de estar presentes siempre para ellos, escuchar e intervenir solo cuando es necesario, eso ayuda a los chicos a ir encontrando la manera de resolver sus problemas y, también, a que sientan la confianza de que sus padres van a estar ahí cuando ellos no puedan solos.

Actividad

. Dialoga con tu hijo y pregúntale cómo va la relación con sus amigos en la escuela y, según sus comentarios, examina la necesidad de conversar con su maestra.