* Asignar tiempo suficiente para que el alumno pueda pensar, razonar, revisar, probar alternativas.
* Privilegiar profundidad a extensión.
* Evaluar procesos y productos.
* Plantear situaciones problemáticas integradoras.
* Aceptar soluciones alternativas a las situaciones problemáticas.
* Incluir ejercicios para elaborar esquemas, gráficos, cuadros.
* Solicitar justificaciones y elaboraciones de estrategias.
* Verificar errores conceptuales y cambios conceptuales en los alumnos.
* Enfatizar los aspectos metodológicos.
* Relacionar la disciplina con otras disciplinas y la vida cotidiana.
* Reunir coincidencias de todos los aspectos que se desea evaluar.
* Incluir consignas claras y orientadoras.
* Facilitar la metacognición.
* Que sirvan para calificar, clasificar y orientar el proceso de aprendizaje.
* Que la corrección posibilite un trabajo posterior sobre los errores.
Seminario de Evaluadores Educacionales
“El Rol del Evaluador Educacional en el Paradigma dela EducaciónActual”
Rafaela Ignacia Frizzola de Bobadilla. ISE, 2003
El examen. “En la mayoría de las casos, el estudiante asocia el examen con una tarea penosa, si no traumática, que cumple el único propósito de exponerlo a las injusticias del profesor y a la traición de los nervios.
“Sin embargo, desde la perspectiva del trabajo intelectual, el examen puede considerarse como un medio para controlar el progreso en un área determinada, un recurso útil que permite conocer al estudiante los frutos de su labor intelectual. Se necesita, sin embargo, saber prepararse para poder rendir un buen examen, como también saber enfrentar el momento mismo cuando este ocurre.”
Anton Peter Baron
