Algunos profesionales sostienen causa neurológica, otros que es resultado de alergias a ciertos aditivos de los alimentos o determinados alimentos, a problemas en el oído interno y a deficiencias vitamínicas o a infecciones bacterianas.
Características y necesidades de los alumnos con DDA
Algunos presentan principio de desorden de la atención: tienen dificultad para mantener la atención durante la tarea escolar o actividades recreativas, a menudo extravían sus cosas, son olvidadizos. Otros muestran un desorden impulsivo-hiperactivo: no pueden quedarse quietos, interrumpen a los demás cuando están hablando. Las dificultades pueden manifestarse en la lectura, párrafos extensos que demandan altos niveles de comprensión, capacidades para escuchar y en matemática que necesitan más habilidades para calcular.
Les cuesta entablar amistades y tienden a deprimirse; mantienen baja autoestima.
¿Qué haremos en la escuela?
- Elogiar y alentar al niño ante cualquier error.
- Solucionar los problemas maduramente.
- Organizar el ambiente áulico (horas especificas para tareas específicas).
- Ofrecer un espacio acogedor.
- Ubicarlo con niños que le trasmitan buenos ejemplos.
- Brindarle descansos con frecuencia.
- Mezclar actividades (de mayor y menor concentración).
- Utilizar técnicas para llamar la atención (colores, diseños, estilos).
- Asignarle tareas adicionales cuando realiza actividad verbal o motora.
- Utilizar sus gustos para planificar.
- Planear juegos para que recuerde sus útiles de forma rutinaria.
- Darle orientaciones sencillas, claras y breves.
- Para la lectura comprensiva, el niño leerá por párrafos (le cuesta comprender un texto).
- Para la ortografía, utilizar códigos de colores de manera de destacar palabras que deben aprender, una vez que los alumnos hayan practicado sin los códigos.
- Para matemática, deberá disponer de periodos extensos para ir completando ejercicios.
- Evitar los distractores visuales.
Es cierto: muchos de nuestros niños en aula presentan estos problemas, y debemos entender que no existen recetas mágicas para la solución inmediata; lo recomendable es ir trabajando sobre objetivos bien definidos.
