El hombre es el único animal racional. Consecuentemente, los nombres apelativos masculinos, cuando se emplean en plural, pueden incluir en su designación a seres de uno y otro sexo: Los hombres prehistóricos se vestían con pieles de animales; (de la referencia no quedan excluidas las mujeres prehistóricas). Así, con la expresión los alumnos podemos referirnos a un colectivo formado exclusivamente por alumnos varones, pero también a un colectivo mixto, formado por chicos y chicas, en la que no debe verse intención discriminatoria alguna, sino la aplicación de la ley lingüística de la economía expresiva.
A pesar de ello, en los últimos tiempos, por razones de corrección política, y no lingüística, se está extendiendo la costumbre de hacer explícita en estos casos la alusión a ambos sexos. Por tanto, deben evitarse, ya que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos.
Solo cuando la oposición de sexos es un factor relevante en el contexto es necesaria la presencia explícita de ambos géneros: El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas de esa edad. Por otra parte, el afán por evitar esa supuesta discriminación lingüística, unido al deseo de mitigar la pesadez en la expresión provocada por tales repeticiones, ha suscitado la creación de soluciones artificiosas que contravienen las normas de la gramática: las y los campesinos.
Además, para evitar las engorrosas repeticiones, ha comenzado a usarse el símbolo de la arroba (@) como recurso gráfico para integrar en una sola palabra las formas masculina y femenina del sustantivo, ya que este signo parece incluir en su trazo las vocales a y o: l@s chic@s. Este símbolo no es un signo lingüístico y, por ello, su uso en estos casos es inadmisible desde el punto de vista normativo; a esto se añade la imposibilidad de aplicar esta fórmula integradora en muchos casos sin dar lugar a graves inconsistencias, como ocurre en Día del Niñ@, donde la contracción del solo es válida para el masculino niño.
Actividades
1. Responde.
¿Qué entiendes por ley lingüística de la economía expresiva?
2. Busca ejemplos de textos que contravienen las normas de la gramática y corrígelos.
Fuentes:
