En el grado son numerosos los alumnos, cada niño tiene su propio interés, capacidad, limitación, motivación, sobre los cuales hay que trabajar para ir alcanzando objetivos delineados que faciliten bases sólidas para aprendizajes venideros. Por ejemplo, si el niño desarrolla la coordinación, equilibrio, audición, atención, memoria, lenguaje, ubicación temporoespacial, tendrá la suficiente capacidad para iniciar la lectoescritura, es decir, que está apto para avanzar en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Hoy, la educación brinda la posibilidad de buscar mecanismos para revertir y atenuar problemas de aprendizaje. En este marco podemos hablar de un plan correctivo o un plan remedial que permita adaptar a la realidad y posibilidades del niño que muchas veces es violentada por varios factores intervinientes.
Sabemos cuán importante resulta la estimulación del niño en todas las áreas desde la etapa de la lactancia, la cual le abrirá siempre la posibilidad de llegar a las capacidades, habilidades y destrezas.
Recordemos igualmente que el diagnóstico pedagógico es un instrumento inicial en la labor educativa, facilita conocer las relaciones de las aptitudes y el desarrollo del niño y los conocimientos a adquirir en las diversas disciplinas. Por ejemplo, para el aprendizaje de las matemáticas se deben desarrollar los niveles: espacial, temporal, simbólico, cognoscitivo que, a su vez, implica articular con el área del lenguaje en el cual los factores madurativos deben estar interrelacionados.
Para el diseño de un plan correctivo-remedial se necesita una amplia evaluación psicopedagógica (habilidades intelectuales, personalidad, aspectos orgánicos, social, rendimiento, otros) para reunir las informaciones para una intervención relevante.
Actividades
1. Fortalecer el banco pedagógico áulico con materiales didácticos que puedan ser degustados por el niño, preferentemente reciclados y de la comunidad.
2. Conformar equipos técnicos estamentales mirando el perfil profesional para atender los problemas de aprendizaje y conducta.
3. Motivar constantemente al niño con dificultades en el aprendizaje, ellos necesitan fortalezas íntegramente.
