Hidroponía a raíz flotante

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Teniendo todos los cubitos de espuma necesarios para un contenedor y el isopor ya preparado, es el momento de hacer el trasplante. Para ello sacamos de un almácigo hecho especialmente, las plántulas de un tamaño para trasplante y lo colocaremos en un cubículo de esponja de manera tal que el cuello de la plántula quede a un centímetro de la parte superior. Previamente, se las debe lavar bien con agua limpia, sin lastimar las raicillas. De igual forma, se debe llenar toda la plancha de isopor.