Para que se desarrollen las enfermedades ocurre más o menos lo mismo que para que una semilla germine: si ponemos la semilla en una tierra fértil, húmeda y con suficiente sol, muy fácilmente la planta va a crecer; por el contrario, si la tierra es arenosa, muy seca y no le llega el sol, no va a crecer.
Las enfermedades son como las plantas que aparecen más fácilmente en los terrenos adecuados, con la diferencia de que estamos hablando de personas y el medioambiente en el que viven. Por lo tanto, es importante saber qué enfermedades hay en la familia; algunas, o la predisposición a tenerlas, se transmiten hereditariamente. También es relevante la personalidad, es decir, las características psicológicas, como por ejemplo, la autoestima, la capacidad de aguantar las frustraciones, entre otros.
Con respecto al entorno, la familia tiene un papel fundamental, al igual que la escuela.
Algunos de estos factores pueden ser cambiados para que las enfermedades aparezcan con más dificultad. Se deben fortalecer los factores protectores, con lo cual la persona, por ejemplo, aunque tenga una predisposición genética, desarrolle la capacidad de resistir. Esta fortaleza se denomina resiliencia.
El objetivo de la prevención primaria es evitar que aparezca la enfermedad. Las vacunas sirven de protección contra ciertas infecciones. En el caso de las drogas, no hay vacunas, pero se pueden desarrollar actividades que tienen como objetivo fortalecer a la persona para que pueda tomar decisiones responsables y saludables.
Se debe ser consciente de que las decisiones siempre tienen consecuencias (algunas veces negativas) y es muy importante que se pueda analizar qué podría ocurrir si se hace o se deja de hacer algo antes de actuar.
En la familia −más que en la escuela− se aprende a tomar decisiones como: alimentarse saludablemente, cuidar la higiene personal, utilizar adecuadamente el tiempo, descansar lo suficiente, manejar los enojos o los conflictos con los demás, conocer los riesgos para la salud que deberían ser evitados, entre otros.
En resumen, la prevención primaria puede ser entendida como todas las actividades que procuran mantener un estilo de vida saludable. Vivir sanos permite disfrutar de las capacidades y lograr el estado de bienestar que aparece en las definiciones de lo que es la salud.
Actividades
1. Busca y analiza la definición de salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
2. Investiga cómo se cuida la salud en tu familia.
3. Busca el significado de resliencia.
Fuentes
Kaplan y Sadock´s Sinopsis de Psiquiatría, 9.º edición.
Benjamin Sadock, MD Virginia Alcott Sadock, MD. (2003) Ed. Lippincott Williams & Wilkins.
Prevención de los trastornos mentales. Intervenciones efectivas y opciones de políticas. Informe compendiado 2004.
