La sana diversión

Este artículo tiene 10 años de antigüedad

Hablamos de la recreación en el sentido de un entretenimiento, el deleitarse con una actividad placentera, ya sea física, como los deportes; científica, como ajedrez o crucigrama; artística o espiritual, con el acompañamiento de la didáctica lúdica. La sana diversión debe incrementarse y propiciarse desde el hogar y la escuela, porque es una manera de alejar el vicio de la innata curiosidad de los niños y jóvenes por lo prohibido.

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Veamos el siguiente caso

—Papi, mami, terminamos el período de examen y el Centro de estudiantes, la Academia Literaria y el departamento de Orientación organizan para este fin de semana una serie de competiciones. Yo participaré en fútbol y vóley (Eduardo del 8.° grado, con entusiasmo).

—Yo participaré en ajedrez y crucigrama (Pablo, del 9.° grado).

—¡Qué buena la idea! Desde la «gradería» daremos buena onda (en coro los padres).

1. Reflexiona y contesta.

a. ¿Cuáles son las actividades recreativas preferidas de tu familia? Cita tres de ellas.

b. ¿Por qué es importante que la familia se integre a actividades recreativas escolares de los hijos? Fundamenta tu respuesta.

c. ¿Cómo logras integrar la recreación con el horario de estudio y la actividad hogareña? Da dos ejemplos.

2. Marca con SÍ o NO según estés o no de acuerdo con las siguientes proposiciones.

a. La sana diversión despeja la mente y gratifica al cuerpo de los niños y jóvenes.

SÍ

NO

b. La «diversión» distrae y entorpece la atención académica del alumno.

SÍ

NO

c. La sana recreación conlleva buenos sentimientos, como compartir y solidarizarse.

SÍ

NO