Las plagas y los riesgos de los plaguicidas

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En todos los ecosistemas en los que se alcanza una situación estable, el número de individuos de las diferentes especies se mantiene en equilibrio. A lo largo del tiempo, se producen variaciones u oscilaciones entre las especies, de modo que todas puedan sobrevivir sin que ninguna se extinga. Sin embargo, este delicado equilibrio puede romperse cuando una especie prolifera de manera desproporcionada y se convierte en una plaga.

Las plagas y la lucha biológica

Una plaga es el aumento de los individuos de una especie por encima de los valores que permiten el equilibrio del ecosistema. Este aumento pone en peligro la supervivencia de otras especies.

Las plagas han sido una preocupación para el hombre, sobre todo aquellas que afectan a la agricultura y, por ello, se han utilizado sistemas para combatirlas, bien impidiendo que estos organismos puedan desarrollarse, o bien matándolos. Estos sistemas son fundamentalmente de dos tipos:

- Los biocidas son sustancias químicas que matan a los seres vivos: los insecticidas matan insectos; los fungicidas hongos… Estas sustancias se fumigan sobre las extensiones de terreno cultivadas. Los biocidas se han generalizado en las últimas décadas, ya que sus efectos son muy positivos para los agricultores a corto plazo.

Sin embargo, a largo plazo, empiezan a tener consecuencias negativas.

• Además de eliminar las plagas, matan a otros seres vivos que no son perjudiciales.

• Se filtran por el suelo y contaminan las aguas subterráneas y los acuíferos.

• En algunas especies han aparecido individuos resistentes a la acción de los biocidas.

Los riesgos de los plaguicidas en las personas

Los riesgos sobre la salud pueden ser directos o indirectos. Los primeros ocurren en aquellas personas que tienen contacto con los plaguicidas (aplicadores, cargadores, recolectores, otros). Estas personas, a menudo, padecen de intoxicaciones que en ocasiones pueden ser mortales. Los efectos indirectos se producen por la acumulación de residuos en los alimentos que posteriormente son consumidos y, por tanto, afectan a toda la población. Entre los efectos de la exposición a largo plazo de bajos niveles de plaguicida podemos citar el cáncer, desórdenes del sistema nervioso e inmunológico, mutaciones genéticas y defectos congénitos (se producen anualmente millones de intoxicaciones, de los cuales un 1 % provocan la muerte de las personas afectadas).

- Para evitar estos efectos tan negativos de los biocidas se ha buscado otra salida que se denomina lucha biológica. Su objetivo no es eliminar totalmente a la especie responsable de la plaga, sino mantener su población por debajo de los niveles que causan daño. La tarea es difícil, ya que hay que estudiar cada caso y combinar distintas soluciones:

• crear cultivos resistentes a las plagas;

• estudiar el ciclo vital de la especie perjudicial y evitar que se reproduzca excesivamente al introducir en el medio individuos estériles;

• utilizar los depredadores naturales de la especie perjudicial;

• utilizar las feromonas: sustancias segregadas por muchos animales al exterior y que son percibidas por los otros individuos de la especie. Son un medio de comunicación entre los individuos de la misma especie.

Las feromonas

Ciertos actos del comportamiento de un animal pueden ser provocados por sustancias producidas por otro animal de la misma especie. Estas sustancias químicas se denominan feromonas y para efectuar su acción deben ser expulsadas al medio externo. Los animales captan las feromonas por el olfato.

Por su modo de actuar, las feromonas pueden ser de varios tipos:

• feromonas atrayentes,

• feromonas tranquilizadoras,

• feromonas repelentes,

• feromonas disuasivas.

Actividad

Explica

1. Cómo aparecen las plagas en un ecosistema.

2. Las ventajas y desventajas del uso de plaguicidas.

3. En qué consiste la lucha biológica.

Fuente: MARQUINA, F y SUÁREZ, B. Ciencias de la Naturaleza. Biología y Geología. Gobierno de Navarra. Departamento de Educación y Cultura