Misceláneas

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Para estar enterados, te ofrecemos en este número varias informaciones que te ayudarán a tener conocimiento acerca de las mismas.

Para conservar la imagen

Cuando el hombre primitivo, vio por primera vez, su imagen reflejada en un lago, se asustó pensó que era otra persona. Pero cuando comprobó que era él mismo le agradó la idea de contemplarse.

Se crearon los espejos, eran de bronce o cobre, vistosos y resistentes, con formas variadas. Si tenían mango eran de madera, marfil o metal.

Con el paso del tiempo, los espejos llegaron a convertirse en verdaderas obras de arte. También sirvieron y sirven de adorno en casas y palacios.

Competencias antiguas

En Francia, en los siglos XII y XIII fueron frecuentes los torneos, participaban los caballeros importantes, quienes eran acompañados de sus escuderos. Para hacer más agradable la espera los juglares, cantores populares, improvisaban sus versos.

Los heraldos anunciaban las diferentes pruebas con sus trompetas y sus tambores. Estas competencias podían durar un día o una semana. El sistema para elegir al adversario era tocarle el escudo con la lanza.

El vencedor recibía el premio de las damas. En el banquete que seguía a la competencia ocupaba el sitio de honor y era homenajeado por los presentes.

La leyenda de la urraca

Urraca era una costurera que amaba la vida fastuosa. Le gustaban las fiestas, los vestidos lujosos, los adornos caros. Pero sus clientas eran muy humildes y le pagaban poco por su trabajo.

Urraca se sentía desdichada al no poder realizar su sueño de cambiar su vida modesta por otra más alegre. De pronto tuvo una idea y se dijo: cuando venga la próxima clienta, ya sé como deberé actuar. En ese momento se le apareció una mujer pobremente vestida que le encargó que le confeccionara un vestido azul y amarillo. Urraca estaba decidida a poseer todo lo que soñaba sin importarle de qué manera lo lograría.

Pidió a la humilde mujer mucha más tela de la necesaria para hacerle el vestido. Con lo que le sobró, Urraca se cosió un hermoso traje con el que se lució en las fiestas de la comarca.

Pero, la humilde mujer no era tal, sino la Virgen María que había querido probar la honestidad de Urraca. Para castigarla, la convirtió en un pájaro amarillo y azul que siempre anda curioseando por todas partes y esperando que alguien se descuide para apropiarse de lo que no le pertenece.

Urraca: es un pájaro amarillo y azul que se adueña de lo ajeno, incluso de los nidos de otras aves.
*Adaptación de la leyenda de Félix Coluccio.

Fuente:

Jackson, W.M, Enciclopedia de conocimientos, El nuevo tesoro de la juventud, Editora Mexicana, San Mateo-México, 1972.