Relación entre docentes y padres de familia II

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Un niño sano estará en mejores condiciones para aprender. Por eso, es necesario que el maestro oriente a los padres de familia acerca de las formas para lograr y mantener la salud.

Este aspecto abarca temas como la nutrición, el conocimiento y el cuidado del cuerpo, la prevención de enfermedades y otros. Se pueden organizar sesiones con especialistas en los que se aborden estos u otras cuestiones, y los padres reciban orientaciones específicas, o bien, planear reuniones entre ellos para intercambiar experiencias y soluciones a problemas comunes.

¿Cómo lograr una mejor participación de los padres en relación con el aprovechamiento de sus hijos en la escuela?

Es conveniente realizar una junta inicial con los padres de familia para darles a conocer cuáles son las asignaturas que se van a impartir y los propósitos que sus hijos deben alcanzar en cada una de ellas. Concienciarlos de que el programa se irá desarrollando de acuerdo con las características y el ritmo de aprendizaje que el grupo presente y en particular cada uno de sus hijos. Si los padres están enterados acerca de los contenidos que se van a tratar durante el año, podrán brindar una ayuda más eficiente y proporcionarán los apoyos y recursos necesarios.

Es necesario que el maestro informe constantemente a los padres sobre los avances y dificultades de sus hijos en cuanto a su rendimiento académico y no solo los llame para darles resultados finales. Es importante que reconozcan el esfuerzo de los niños y, en el caso de que su aprovechamiento escolar fuera bajo, hacerles ver que estas fallas en el aprendizaje son punto de partida para reiniciar el proceso y no la oportunidad para la aplicación de medidas represivas, ya que estas traen como consecuencia una baja autoestima en los niños, que los lleva a sentirse poco inteligentes, torpes y temerosos de cometer errores.

Los maestros de grupo pueden trabajar un aspecto o problema que detecten en sus aulas: la curiosidad sexual de los niños, el atraso escolar y cómo superarlo en casa, la influencia de algunos problemas familiares (divorcio, maltrato, etcétera) en la vida académica y personal del niño.

Los maestros comentarán e investigarán en estas reuniones diversos aspectos de un problema; pondrán en común sus conocimientos y experiencias; ofrecerán alternativas de solución y planearán la manera en que se trabajarán estos temas con los padres, de tal modo que sean ellos quienes obtengan sus propias conclusiones.

El trabajo así organizado evitará que se den a los padres ideas desvinculadas, regaños e informaciones poco útiles.

Por ejemplo, si el alumno presenta algún atraso en su aprendizaje, el maestro procurará que padres e hijos lean con frecuencia en el hogar; les sugerirá que sean textos pequeños (cuentos breves, párrafos, etc.), una vez leído el título, imaginen de qué se va a tratar, que se hagan preguntas como “¿qué piensas que va a suceder?, ¿en qué crees que termine?, ¿qué otro título le pondrías?, ¿qué fue lo que más te gustó?” y otras.

Esta actividad debe realizarse diariamente hasta llegar a la comprensión de lecturas más complejas y extensas.

También conviene elaborar redacciones acerca de lo que se leyó. Estos mensajes, por muy pequeños que sean, son muy útiles en la ejercitación de la escritura.

Las actividades que realiza el niño cotidianamente se pueden relacionar con la resolución de problemas; este es el caso de las compras que se hacen para el hogar. En estas, anticiparán costos y llevarán a cabo las operaciones aritméticas necesarias.

Llevar a los niños al cine, a la biblioteca, al teatro, al museo y otros sitios servirá para dialogar con ellos, intercambiar opiniones, cuestionarlos acerca de lo observado y contestar las dudas que plantean.

Todas estas sugerencias son actividades que los padres pueden realizar con sus hijos y serán un auxilio muy importante en la prevención y superación de algunas dificultades escolares.

Por medio de estos lazos de colaboración, se logrará que los padres se responsabilicen de la formación y educación de sus hijos; la escuela y los maestros les proporcionarán los medios para lograrlo.