Deberes/Tareas escolares : ¿Es recomendable la práctica de las tareas para la casa? ¿No sería suficiente con las clases para el adecuado aprendizaje escolar? ¿Es indispensable ocupar a los alumnos fuera de las horas escolares? ¿Qué tipo de deberes/tareas son aconsejables? ¿Cómo debe atizarla convenientemente el maestro? ¿Cuál es el papel de los padres en los deberes/tareas escolares?
El deber bien orientado puede ser uno de los recursos del docente para tomar activa su enseñanza por parte de los alumnos. Por eso es necesario distinguir barios tipos de deberes/tareas escolares:
1. El deber de repetición: como su nombre lo indica, consiste en hacer que los alumnos repitan en casa los mismos ejercicios o, en la mayoría de los casos, ejercicios análogos de los hechos en clases.
2. El deber de aplicación: cuyo contenido consiste en poner en práctica los elementos teóricos aprendidos en la escuela, en forma de problemas o ejercicios prácticos.
3. El deber de preparación: que consiste en someter a los alumnos a ejercicios o problemas a su alcance, pero cuyos fundamentos teóricos no han sido todavía estudiados en clases, sino que serán objeto de estudios al día siguiente de la preparación.
Parece que el ideal consiste en dar un deber de preparación para la clase siguiente y un deber de repetición de la clase anterior. Por otra parte, esto permite al docente controlar la eficacia de su enseñanza, o mejor, del aprendizaje, y dosificarlo de acuerdo con la comprensión de sus alumnos. Deberíamos utilizar el término permitiría, pues los deberes/tareas solo reflejan las dificultades de los alumnos cuando están realmente hechos por ellos y no por sus padres o encargados.
Muchos docentes no se hacen ilusiones cuando corrigen algunos deberes/tareas, pues reconocen por el estilo indicios de la ayuda de los padres o encargados; y en este, como la "buena nota" o "corrección" es para los padres o encargados y no para los niños.
No hay problema en que los alumnos se consulten telefónicamente sobre las tareas/deberes, siendo esta, a menudo, una de las mejores maneras de aprender, siempre que: 1) verdaderamente intercambien ideas, no respuestas; 2) no se abuse de la buena voluntad y la inteligencia del otro.