Un conejo
Alguien lo dejó, muy pequeño en el corral contiguo a la cocina.
Ahora es un conejo grande y blanco. Su hocico tierno y sensitivo expresa todos sus estados anímicos: ansiedad, temor, desconfianza, alegría y dolor. En él también, fuente inagotable de muecas y sonrisas, con el sentido del olfato, reside el del tacto, desarrollado de manera increíble. Acercándolo delicadamente a las nervudas hojas de col, y con apenas un temblor de mandíbulas, las roe tan de prisa que las hojas se van achicando rápidamente hasta desaparecer.
En la tibieza del sol, se acuesta y estira cuanto puede el cuerpo, las patas y las orejas, cual se quisiera aprovechar el mayor espacio soleado.
Así pasa sus días: manso, bueno y con una actitud de humilde filosofía.
Juan Burghi. Zoología lírica. (Adaptación).
Para tener en cuenta
Acabas de leer la descripción de un animal, del mismo modo pueden describirse lugares, objetos y personas.
La descripción presenta un objeto y detalla ordenadamente sus partes, tratando de provocar una imagen mental en el lector.
Estructura de la descripción del conejo
Introducción: se nombra el objeto descripto. Se explica dónde está.
Cuerpo: se dice cómo es, tamaño, color, hocico, qué hace, come, toma sol, y de qué manera lo hace.
Conclusión: se explica la opinión del autor sobre ese conejo.
Ahora es tu turno
Escribe una descripción teniendo en cuenta estos pasos:
La introducción: presenta el objeto. El objeto es todo aquello que se observa o describe, ya sea animado o inanimado. Ej: un paisaje, vehículo, una flor.
El cuerpo: es la descripción propiamente dicha.
La conclusión: es, generalmente, la impresión que provoca el objeto en el observador.
Fuente: Manual Kapeluz 6. Buenos Aires. 1987
