Parque ecológico se destaca en plena zona urbana de Hohenau

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En plena Hohenau, entre hectáreas de bosque virgen y un lago natural, está el pulmón de la ciudad: el Parque Ecológico Municipal “Alfredo Sitzmann”. Está dividido en tres sectores: área de vegetación, pista deportiva y sede para la fiesta de las colectividades.

HOHENAU, Itapúa (De nuestra redacción regional). El Parque Ecológico Municipal está a unos 35 kilómetros de Encarnación y actualmente es visitado por pobladores de distintos distritos del departamento.

Está ubicado entre los barrios Parque y Colinas del Sur y se extiende en la zona urbana.

El ingreso es gratuito. El horario de visita es desde las 7:00 hasta las 20:00 aproximadamente.

El despliegue que brinda la policromía natural, con aromas de flores y pasto húmedo, demuestra que es más que la ciudad de las “altas praderas” (significado de Hohenau, en alemán). Ofrece al visitante una mirada única que conserva la flora de esta región.

El presidente de la comisión del parque, Eugenio Sitzmann, explicó que este lugar, único en el país, es una de las principales atracciones de las Colonias Unidas.

“Son 25 hectáreas de naturaleza dentro de la ciudad, con árboles nativos. Aquí se muestra un poco cómo vivían nuestros abuelos en 1900, cuando vinieron a estas tierras”, comentó.

El sitio es ideal para las familias que van con amigos a recorrer y luego sentarse bajo un árbol a tomar tereré o mate y disfrutar de la brisa.

Al entrar al parque, envuelve un dulce y fresco aroma de unos 60.000 árboles nativos, que según Sitzmann es la mezcla entre sus flores, el pasto húmedo, el olor a yerba mate y madera.

Los visitantes pueden disfrutar del senderismo, un lago natural con una importante variedad de peces –el principal atractivo es darles de comer–, así como las casas de madera y un viejo barbacuá, donde se procesaba la yerba mate de forma artesanal.

Anualmente y desde hace más de una década, los niños de las escuelas de esta ciudad empezaron a plantar “su árbol” y ahora, ya adultos, traen a sus hijos para que vean crecer la especie nativa.

“Es un parque escuela con el ecomuseo que muestra cómo era la vida de quienes trabajaban con la yerba mate”, continuó Sitzmann.

Anexado está el Parque de las Naciones, en el que cada octubre se realiza la Fiesta de las Colectividades y suele reunir a unas cinco mil personas.

En la celebración tiene lugar la degustación de platos tradicionales de cada país que sentó raíces en esta zona, así como de la tradicional cerveza alemana.

En otro sector está la flamante pista de atletismo de 410 metros de extensión y las canchas de fútbol, vóley y otros deportes.