LA PAZ, Itapúa (De nuestra redacción regional). El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) realiza en la zona tareas paliativas, que consisten en rellenar los grandes pozos con una mezcla de piedra triturada y asfalto, pero no soluciona el grave problema de seguridad vial, denunciaron pobladores. El estado en que se encuentra la ruta representa un peligro para los automovilistas, sostuvo el intendente, Yusuru Miyasato (ANR).
La ruta Graneros del sur Paraguay-Japón tiene una extensión mayor a los 155 kilómetros, de los cuales al menos 100 kilómetros están cubiertos de peligrosos baches y pozos.
Un nuevo recapado requerirá una inversión de unos G. 500 millones por kilómetro y ningún municipio está en condiciones de financiar una obra de esa envergadura, explicó Yusuru.
“Planteamos la necesidad y la posibilidad de recurrir al Fondo para la Convergencia Estructural de Mercosur (Focem), pero todavía no hay respuesta”, indicó.
Deterioro
El tramo con mayor deterioro es el que conecta la ciudad de La Paz con Pirapó, y a través de esta con la Ruta VI “Juan León Mallorquín”. Esta parte del camino tiene 55 kilómetros y pasa por comunidades de gran movimiento granelero como Pirapó, Bella Vista (en su extremo norte) y Obligado.
El otro tramo deteriorado, de unos 35 kilómetros, es el que une los distritos de La Paz y Capitán Miranda.
La ruta fue construida mediante una donación del Gobierno de Japón e inaugurada hace 10 años.
Este tramo vial une las rutas I y VI entre los distritos de Carmen del Paraná, Fram, Capitán Miranda, La Paz, Hohenau, Obligado, Bella Vista, Alto Verá y Pirapó.
Además, cumple una función de vital importancia para los municipios que históricamente vivieron marginados por falta de caminos de todo tiempo.
