OBLIGADO, Dpto. de Itapúa (José Miguel González, de nuestra redacción regional). Los desechos son recibidos en el Centro de Recepción de Envases Vacíos de Agroquímicos (CREVA), que funciona en esta localidad. El plástico es prensado y se envía a Villeta, donde sirve de materia prima para convertirse en otros productos como bidones, baldes y hasta en bancos.
El sistema consiste en la articulación de tres etapas: la primera corresponde al traslado del envase vacío por parte del usuario a un centro de almacenamiento transitorio en la Cooperativa. En el caso de los productores no asociados y de otros distritos, camiones de la empresa Tecnomyl SA comenzaron a operar en junio de 2015 y pasan a recoger los desechos.
La segunda etapa implica el pasaje hasta la compactadora ubicada a un costado de planta procesadora de residuos sólidos, perteneciente la Asociación de Municipalidades de Colonias Unidas (AMCU). Finalmente, en la tercera etapa, ya compactados, los envases vacíos y otros desechos que contenían agroquímicos son trasladados hasta Villeta, donde los viejos recipientes pasan a la industria para su posterior reinserción en un proceso productivo. Los cartones y bolsas, en tanto, van al horno para ser incinerados.
La gran mayoría de los envases utilizados son plásticos PEAD (polietileno de alta densidad) y sus tapas o tapones son de PP (polipropileno). En una cantidad también importante de bolsas plásticas de PEBD (polietileno de baja densidad) y en menor porcentaje se usan envases en PVC (cloruro de Polivinilo) y COEX (polietileno coextrudado). Para conocer la magnitud de un problema resuelto en esta parte del país, según los acopiadores, cada productor genera aproximadamente diez kilos de residuos plásticos.
“También, en la planta central de Villeta se forman pellets de los materiales plásticos reciclados, siendo aprovechado por otras industrias en la utilización y fabricación de accesorios para instalaciones eléctricas como cajas de llaves, caños para ductos eléctricos, cañería para red cloacal, y otros” explicó el responsable del prensado en Obligado, Dani Lugo.
El CREVA solucionó la problemática del uso de los envases, aseguró Lugo. Añadió que aporta al cuidado del medioambiente, promoviendo el uso y manejo responsable de los productos.
