J (cont.)
Jengibre (Zingiber officinale)
Es una planta de la familia de las zingiberáceas, cuyo tallo subterráneo es un rizoma horizontal muy apreciado por su aroma y sabor picante. Se le atribuyen diversas propiedades, como afrodisíaco, analgésico, antihistamínico, antiséptico, antitusivo, aperitivo, aromático, astringente, carminativo, diaforético, digestivo, expectorante, rubefaciente, sudorífico y tónico. La decocción de los rizomas de jengibre se usa para tratar afecciones gastrointestinales (cólico, diarrea, inapetencia, indigestión, flatulencia, náusea), y respiratorias (amigdalitis, asma, bronquitis, catarro, fiebre, gripe, inflamación de la garganta, pleuresía, pulmonía, resfrío, ronquera, tos, tos ferina) malaria, gota, dismenorrea y reumatismo. Tópicamente se aplican cataplasmas y ungüentos del rizoma en los casos de menstruación difícil y cefalea, por su acción estimulante y rubefaciente en el dolor de muelas, inflamaciones, reumatismo, úlcera y, con el jugo del rizoma, se hacen masajes tonificantes a los niños. Aunque es de origen oriental y se cultiva principalmente en China e India, su uso se ha extendido cada vez más en todo el mundo. Para aprovechar sus beneficios se puede tomar en infusiones o licuados, jugos, ensaladas, guisos o postres; ya sea fresco, en polvo, disecado, en tabletas o jarabes. La única contraindicación que genera su consumo es la elevación de la temperatura corporal, por lo que no se recomienda a pacientes con fiebre.
Jojoba (Simmonsdia chinensis)
Es una planta arbustiva originaria del desierto de Sonora (entre la frontera de México y Estados Unidos) y del desierto de Mojave (California, Arizona, Utah y Nevada, en Estados Unidos). Es el único vegetal que produce cera líquida (éster), con propiedades físicas y químicas de gran utilidad para una amplia variedad de industrias básicas, entre ellas cosmética, lubricantes, carburantes, ceras, plásticos, computadoras y biodiésel. Es una planta dioica, ya que existen plantas macho, productoras de polen, y plantas hembras, que son las que producen los frutos. Esta especie despertó un gran interés mundial debido a las múltiples aplicaciones que de ella se obtienen. El aceite de jojoba se extrae por el prensado de sus semillas (frutos secos) y se utiliza principalmente en productos cosméticos. Los indios americanos, atribuyéndole propiedades mágicas, utilizaban la jojoba como restaurador y acondicionador del cabello, alimento, medicina e incluso como protector de la piel frente a las fuertes radiaciones solares del desierto. A diferencia de otros aceites, la jojoba no presenta un tacto untuoso y graso; la piel queda suave, tersa e hidratada tras un uso regular. La aplicación habitual del aceite de jojoba facilita los procesos de regeneración celular, aumenta tanto la elasticidad como la suavidad y firmeza de la piel, ayuda a reducir los granitos del acné leve, la psoriasis, ablanda las durezas de los pies, reduce las estrías del embarazo y combate otras afecciones descamativas de la piel. Además de su alto contenido en ceramidas, también está presente la vitamina E, que actúa como antioxidante y protege a la piel de los radicales libres.
Juasy'y (Celtis iguanaea)
Este árbol crece en los bosques y sus bordes en casi toda la región oriental del Paraguay, hasta un poco más de 10 m de altura. Sus hojas frescas en infusión (25 g por cada litro de agua) sirven para tratar la tos, el asma, la bronquitis y los dolores y males de la garganta. Igualmente sus hojas curan la diarrea y tiene fama de curar los males causados por el cólera. También se puede mezclar su corteza (10 g) con sus hojas (10 g) en 1 litro de agua que se hierve durante unos 5 min y puede tomarse como té.
Fuentes: Remedios Naturales del Paraguay, de Caio Scavone, Ed. Servilibro; Wikipedia y ecomania.com
