Aromáticas y medicinales

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Las plantas constituyen la farmacia de la naturaleza y, por ello, los científicos las estudian constantemente, descubriendo día a día nuevas y prometedoras propiedades. En esta página iremos analizando algunas de ellas, pero solamente en el sentido de presentarlas para que el lector las descubra y conozca. Antes de hacer uso de estas plantas en sentido medicinal, debe consultar a su médico de cabecera.

Mandrágora (Mandragora officinarum)

La mandrágora es solo una de las 2500 especies de la familia solanácea, a la que también pertenecen tomates, papas, ajíes, berenjenas, pimentones, tabaco y petunias, entre otros. Todos contienen alcaloides potentes que afectan el cuerpo humano. Los indios americanos utilizaron la raíz como un laxante fuerte, para tratar gusanos, parásitos y para numerosas otras cosas. Mezclaban la leche con las hojas de la mandrágora para curar las úlceras, mientras que la raíz era consumida para que actuara como un poderoso purgante. Además, la mandrágora también era macerada y mezclada con alcohol para conseguir una bebida analgésica contra los dolores del reumatismo, así como para los ataques o convulsiones. Actualmente, la mandrágora también es utilizada por la ciencia médica debido a sus propiedades farmacológicas y es recomendada para combatir la depresión y, en otros casos, como un estimulante. La raíz fresca o seca contiene alcaloides altamente venenosos, es alucinógena y narcótica. En cantidades suficientes, induce a un estado de olvido y fue utilizada como un anestésico para la cirugía en la antigüedad.

Maqui (Aristotelia chilensis)

Es una fruta de color púrpura vibrante que crece abundantemente en los campos y laderas del sur de Chile y regiones adyacentes del sur de Argentina. La planta de maqui es un arbusto silvestre nativo que tiene flores de color blanco verdoso que producen una fruta comestible (la baya maqui). Estas pequeñas bayas también son conocidas como wineberry chileno, ya que en Chile se utiliza para darle color al vino. También se utiliza para hacer mermeladas y para tinturas negras o azules. El maqui contiene 300 % más de antocianinas y 150 % más de polifenoles que cualquier otro alimento o bebida conocidos, incluyendo el vino. Al ser ingeridas por humanos, las antocianinas proporcionan efectos contra los signos de envejecimiento, contribuyen a la salud cardiovascular, reducen las probabilidades de degeneración cancerígena de las células, reducen las reacciones alérgicas y contribuyen al metabolismo saludable de azúcar/insulina. El maqui parece ser la única planta real que puede mejorar los niveles de insulina dentro del cuerpo, mucho mejor que otras plantas conocidas. El consumo de su jugo durante las comidas o incluso después de comer es un método eficiente para disminuir los niveles de azúcar en sangre y de equilibrar la cantidad de energía dentro del cuerpo para evitar el desarrollo de más células de grasa. Como resultado, el maqui puede ser extremadamente útil para la pérdida de peso. Las bayas maqui se comen como alimento o se beben en forma de jugo. En el caso de las hojas del maqui, en la medicina tradicional chilena se han utilizado por sus propiedades antifebriles, antidiarreicas, antiinflamatorias, analgésicas y antihemorragias. Además, las hojas, al igual que los frutos, poseen actividad antioxidante. Las hojas frescas molidas se han utilizado para tratar directamente quemaduras y fiebre. También se pueden elaborar infusiones para tratar heridas, dolor de garganta, inflamación de amígdalas, úlceras de la boca, fiebre, diarrea, o como analgésico. La infusión se prepara con 1 cdita. de hojas secas trituradas, o 2 hojas frescas en 1 taza de agua hirviendo. La infusión también se puede preparar con 1 cda. de frutos en 1 litro de agua recién hervida.

Fuentes: Remedios Naturales del Paraguay, de Caio Scavone, Ed. Servilibro; Wikipedia y ecomania.com