La mejor combinación para quemar grasas
Primeros 2 minutos:
Calentamiento. Camine a un paso cómodo. Deje que sus brazos se muevan a sus costados, acompañando la caminata de modo natural.
Minutos 2 a 6:
Acelere el ritmo haciendo pasos más cortos mientras balancea sus brazos hacia adelante y hacia atrás.
Minutos 6 a 8:
Haga flexiones alternadas con cada brazo mientras continúa caminando y acelera su paso un poco más. Si es posible, sostenga una pequeña piedra en cada mano o use muñequeras con pesas.
Minutos 8 a 10:
Caminata enérgica.
Minuto 10 a 12:
Caminata con embestida.
Dé un gran paso hacia adelante como si diera una embestida y baje su rodilla tan cerca como pueda del piso.
Eleve su pierna hacia arriba y hacia adelante, llevando la rodilla al nivel de la cadera. Sostenga la pierna contando hasta 2, luego embista hacia adelante con la otra pierna y repita.
Continúe alternando las piernas durante 2 minutos.
Minutos 12 a 13:
Caminata enérgica.
Minutos 13 a 14:
Coloque sus manos contra una pared, árbol u otra superficie, con las palmas apoyadas manteniendo la distancia de los hombros. Mantenga sus codos cercanos a su caja torácica, abdominales contraídos, su cabeza alineada con su columna y lentamente lleve su cuerpo hacia adelante. Repita por un minuto sin descontraer los músculos abdominales.
Minutos 14 a 15:
Caminata enérgica.
Minutos 15 a 16:
Saltos. Salte sobre una superficie blanda como césped o arena, con las manos sobre las caderas y los pies separados a la distancia de los hombros, juntando los pies en el aire. Repita cinco veces.
Luego salte en un pie por cinco veces y en el otro, otras cinco veces.
Minutos 16 a 17:
Caminata enérgica.
Minutos 17 a 18:
Ejercicios. Busque un área con pasto o arena y apoye sus manos en forma paralela entre sí y los pies con piernas estiradas. Usando su fuerza muscular, eleve las caderas de modo que su espalda forme una “V” invertida. Baje suavemente y repita.
Si no es posible hacer este movimiento, colóquese en “cuatro patas” respetando el ancho de hombros y caderas con sus manos y rodillas apoyadas sobre la superficie, y lleve el mentón lo más cerca posible del piso. Repita por 1 minuto.
Minutos 18 a 20:
Enfriamiento. Camine a paso cómodo, respire profundamente por la nariz y exhale por la boca.
Caminar es una de las maneras más eficaces de mantener la línea y la salud. Pero no sirve caminar de cualquier modo. Para sacarle el máximo partido, conviene tener en cuenta dos factores fundamentales: el ritmo y la postura. Apunte, además, estos consejos para optimizar sus caminatas:
Lleve un calzado deportivo adecuado, fabricado en un material ligero y flexible.
Use ropa cómoda, elaborada con fibras que permitan la transpiración.
En días calurosos y de sol intenso, se recomienda el uso de un quepis.
Evite las horas de la mañana y de la siesta.
Camine por terreno blando, pues el cemento daña las articulaciones.
Adopte la mejor postura; evitará lesiones y quemará más calorías.
La postura perfecta
Dedos: doblados hacia adentro, sin apretar contra las palmas de las manos.
Cabeza: mirando al frente y erguida, cuidando de que el cuello no esté rígido.
Codos: doblados en ángulo de 90 grados, sin forzar la postura.
Pecho: erguido y al frente, sin encorvar la espalda, así lo mantendrá tenso.
Hombros: relajados y sueltos, para evitar acumular tensión en la espalda.
Manos: no subirlas nunca por encima del ombligo o el paso perderá eficacia.
Glúteos: contraídos a cada paso que dé, así mantendrá a raya la celulitis.
Tronco: estirado, como si un hilo invisible tirara de uno hacia arriba.
Abdominales: contraídos y tensos, así los endurecerá.
Cadera: déjela que rote de manera natural con cada paso que dé.
Rodillas: semiflexionadas, para evitar calambres y otras lesiones.
Pies: en cada paso, apoye primero el talón, estire todo el pie y apoye la punta.
Fuente: Doris Martin. Modelo: Silvia Korol. Calzado deportivo: Nike. Prendas: Brasil Sul.
