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Dátil (Phoenix dactylifera)
Es un fruto con unas características únicas, se suele considerar parte del grupo de las frutas secas, como las uvas y ciruelas pasas, pero lo cierto es que los dátiles maduran y se secan en la propia planta. Una forma genérica de clasificar los tipos de dátiles es en cuanto a su textura y consistencia. Las distintas variedades y sus periodos de maduración ofrecen características diferentes, que también afectan al sabor final. Hay dátiles blandos, semisecos y secos. A grandes rasgos, los dátiles más blandos o tiernos son más dulces y contienen una mayor cantidad de azúcares, aunque, en general, todas las variedades maduras de esta fruta presentan un porcentaje muy alto, en torno al 80 % de azúcares. Estas son solo algunas de las variedades de dátiles más conocidas y exportadas por todo el mundo, ya que existen muchísimos tipos.
Dátil de la luz (Deglet Noor)
Esta variedad de dátil es una de las que más se comercializan en todo el mundo. Tiene una piel lisa y brillante ligeramente arrugada, de tonos claros y translúcidos. Es un dátil tierno, pero de carne más firme que otros, semiseco, no demasiado dulce. El Deglet Noor es muy apreciado por sus características intermedias, ya que se puede comer al natural o emplearse tanto en la elaboración de platos salados como dulces. Su sabor es equilibrado, con aromas de nuez y miel. Al no presentar una humedad muy alta, se conserva muy bien durante mucho tiempo sin necesidad de refrigeración.
Dátil Medjool
Esta variedad proviene del mediterráneo árabe, especialmente de Marruecos. Se encuentra plantada en los oasis del desierto porque necesitan abundante agua para subsistir. El dátil Medjool es el de mayor tamaño, fina textura y exquisito sabor. En la antigüedad fueron cultivados cuidadosamente para halagar a los jeques árabes y sus familiares, quienes los catalogaban como el más delicioso de todos los dátiles. Es uno de los más apreciados por su tamaño y sabor, ya que sus ejemplares pueden alcanzar más de 5 cm de longitud. Es extremadamente dulce y muy húmedo, tierno y jugoso. En su momento óptimo de maduración presenta una piel muy oscura, arrugada y muy blanda al tacto, de tal modo que, incluso, la piel se desprende fácilmente. Estos dátiles son los más usados para repostería y la elaboración de diferentes dulces. Al tener una carne tan tierna y húmeda es habitual triturarlos sin el hueso, para obtener una pasta que puede sustituir al azúcar o la miel. Su sabor tiene matices tostados, con toques de caramelo.
Dátil Khadrawy
Esta variedad de dátil es algo más pequeña que las anteriores, pero también más jugosa. La carne interior es muy blanda y dulce, con un sabor que puede recordar a la miel conforme el fruto ha ido madurando. La humedad de su interior contrasta con la piel que lo recubre. Cuando el dátil ha madurado bien, la piel se pone de tonos oscuros y su textura se vuelve seca y quebradiza, como si fuera papel grueso.
Dátiles de rama (Barhi)
Originario de Israel, sabroso y dulce, se consume fresco en ensaladas y en cocina moderna o de autor. Su textura es firme y su piel crujiente, casi como una manzana. Al dejarlo madurar al aire, se va volviendo más tierno y jugoso, pero nunca alcanza el nivel de dulzor típico de otras variedades. Su sabor recuerda a especias, como la canela o el coco.
