El crimen de la visitadora

La tarde del 23 de julio de 2012 la visitadora médica Sonia Elizabeth Encina Acevedo (38) fue ultimada de una estocada en el abdomen en el barrio San Roque de San Lorenzo, tras ser abordada por maleantes cuando estaba en su automóvil. Los autores cayeron un mes después.

Sonia Elizabeth Encina Acevedo fue trasladada en ambulancia tras ser apuñalada en el abdomen,  en San Lorenzo.
Sonia Elizabeth Encina Acevedo fue trasladada en ambulancia tras ser apuñalada en el abdomen, en San Lorenzo.Archivo, ABC Color

La visitadora médica se encontraba al mando de su automóvil Toyota Starlet de color gris y chapa BCT 022, cuando sorpresivamente fue abordada por dos hombres en el barrio San Roque de la ciudad de San Lorenzo.

Ambos subieron al rodado y uno de ellos le infligió una estocada en el abdomen, lo que provocó que ella sufriera una hemorragia interna y se desvaneciera cuando el vehículo estaba en marcha, en la calle Avellaneda y Nuestra Señora de la Asunción.

Los dos hombres salieron del vehículo y se llevaron su maletín de trabajo, que contenía medicamentos y documentos.

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Sonia Encina Acevedo fue encontrada sobre la calle Nuestra Señora de la Asunción casi Balmaceda por otra conductora de nombre Lilian Riveros, quien circulaba en un Volkswagen Fusca. Tras alertar de la gravedad de la herida, avisó de inmediato a los policías, quienes a su vez pidieron la presencia en el lugar de una ambulancia.

La visitadora fue trasladada al instante al Centro de Emergencias Médicas, actual Hospital de Trauma, pero llegó sin vida.

¿A pedido de ella?

La testigo afirmó en su declaración ante la Fiscalía que vio a los dos hombres abandonar el automóvil Toyota Starlet llevándose consigo el maletín de la infortunada, tras dejarla malherida.

Los investigadores detuvieron como sospechoso en un primer momento a la expareja de la víctima, identificado como Humberto Eloy Paredes Silva. Este ya registraba antecedentes por violencia familiar, además de dos órdenes de captura por resistencia e incumplimiento del deber legal alimentario.

El sospechoso se presentó con su abogado en la Fiscalía de San Lorenzo por las causas que tenía pendientes y quedó detenido por los investigadores policiales. Pero fue desvinculado y salió en libertad.

La investigación siguió su curso y un mes después, el 27 de agosto de 2012, los agentes de Investigación de Delitos de la Policía del Departamento Central detuvieron a sindicados como responsables del crimen a dos jóvenes con antecedentes criminales.

El primero en caer fue Diego Gustavo Aranda, tras ser localizado en el barrio Pa’i Ñu de Ñemby, y después fue capturado Víctor Daniel Dávalos Villaverde, en el barrio Itakaaguy de Fernando de la Mora.

Tras ser interrogados, Aranda reconoció finalmente haber sido el autor del crimen, alegando que la misma víctima le pidió que la matara por tener “muchos problemas con su expareja” y “que no quería vivir más”. Añadió que a cambio le dio G. 4 millones.

cazenave@abc.com.py

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