Asaltó, baleó y regaló a su madre el celular que robó

Un “motochorro” recibió una ejemplar condena de 18 años de cárcel, al ser hallado culpable de haber asaltado y baleado a un padre de familia que salía con sus hijos del colegio Salesianito de Asunción. El maleante fue descubierto gracias a que le regaló a su madre el celular que había robado de la víctima.

https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/abccolor/TBMFNBFWHZAHRB6H2DNCD2XJHU.jpg

Cristhian Lorenzo Meza Alonso, de 21 años, recibió el castigo que se merecía. Fue sentenciado a una pena de 18 años de encierro.

El fallo fue dado a conocer el miércoles último en el Palacio de Justicia de Asunción.

El Tribunal de Sentencia estuvo presidido por Nilda Giménez e integrado por Gloria Hermosa y Alba González.

El fiscal de la causa, Francisco Torres, fue el que pidió la aplicación de semejante sentencia.

El ahora condenado admitió su participación, pero atribuyó la autoría del disparo a otro cómplice que hasta ahora no pudo ser detenido.

Sin embargo, las víctimas lo identificaron como el que los encañonó y luego disparó, tras despojarlas de sus pertenencias.

La jueza Giménez destacó que Meza disparó por el “mero placer de matar”, pues las víctimas estaban indefensas y no se resistieron.

Toda una familia 

El asalto y tiroteo ocurrió en la noche del 6 de noviembre de 2015, frente mismo al conocido colegio Salesianito de Asunción.

Las víctimas fueron los miembros de una familia que acababan de salir de la institución educativa, donde se llevó a cabo una exhibición gimnástica.

En una entrevista en el programa Momento Justo de radio ABC Cardinal 730 AM, el fiscal Torres recordó que la familia había ido en dos vehículos hasta el colegio.

Al terminar el acto, la mamá iba a subir a su vehículo, con sus hijos, y el papá iba a abordar el otro rodado.

Pero en ese momento aparecieron dos “motochorros”, uno de ellos el ahora condenado, quienes atacaron a la madre de familia, a quien despojaron de su cartera.

La mujer trató de defenderse, así como también a sus hijos y entonces su esposo se acercó para auxiliarla, pero sin mediar palabras uno de los criminales le disparó. Afortunadamente, la bala no afectó órganos vitales.

La balacera se produjo en medio de decenas de personas, la mayoría de ellas niños, que salían del colegio.

Cayó de la manera menos pensada 

El fiscal Francisco Torres recordó también cómo atraparon al “motochorro”.

Relató que el criminal Cristhian Lorenzo Meza Alonso le regaló a su madre el celular que robaron de la familia asaltada.

Después, la señora introdujo su chip al aparato sustraído y de ese modo los agentes pudieron rastrear la ubicación del sospechoso, en el barrio Obrero de la capital.

Al ser allanada la casa, la mujer contó que el celular que usaba le había sido entregado por su hijo, quien de ese modo fue conectado directamente con el robo e intento de homicidio.

Después, obviamente, el criminal no tuvo otra salida más que confesar su participación en el ataque, aunque hasta último momento, incluso durante el juicio, aseguró ser el conductor de la motocicleta y no el tirador.

Ni si el “motochorro” ahora condenado haya sido el que condujo la motocicleta, la reprochabilidad sigue siendo igual a la del que disparó el arma, de acuerdo con el criterio aplicado para dictar esta ejemplar condena.

ileguizamon@abc.com.py