“Pasilleros”, drama del penal

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La superpoblación de Tacumbú generó la creación de un grupo especial de internos conocidos como los “pasilleros”. Estos son maleantes reincidentes, cuya cantidad no supera los 500, y viven en los pasillos de los pabellones.

Debido a que sus delitos son hechos leves como robos y hurtos, y cada uno de ellos ya cuenta con un “abogado amigo”, salen rápidamente con medidas alternativas, pues la justicia ya no tiene en cuenta los antecedentes para otorgar esta medida.

A raíz de esto es que existen delincuentes con más de 30 antecedentes en las calles y siguen operando tranquilamente.

Por su parte, las autoridades penitenciarias analizan el traslado de los “pasilleros” a las distintas cárceles regionales del país, como una de las medidas más eficaces para aliviar la superpoblación en Tacumbú, que a esta altura del año es realmente acuciante.

Los “pasilleros” son verdaderos indigentes recluidos en la cárcel por delitos menores; casi todos son adictos al crack u otro tipo de drogas.

La mayoría de ellos son despreciados por sus mismos familiares y gracias a que cuentan con “abogados amigos” pueden salir rápidamente del penal. Sin embargo, una vez en la calle deben pagar los honorarios del defensor, lo que los obligar a volver a delinquir para conseguir el dinero.

Esta situación los obliga a entrar en un círculo vicioso que tarde o temprano los lleva a la muerte, señalaron las fuentes. Estos maleantes son considerados un verdadero drama, ya que se dedican al pillaje y a los asaltos en los distintos pabellones para poder sobrevivir.

Debido a que no cuentan con dinero para comprar drogas, rompen los fluorescentes para aspirar el polvo que estos artefactos llevan adentro y dejan a oscuras el penal.