Todos los mencionados por el narco De Souza

A continuación desarrollamos algunos segmentos de la entrevista grabada por los senadores Arnaldo Giuzzio y Arnoldo Wiens, así como por el ministro de la Senad, Luis Rojas, al narcotraficante brasiguayo Ezequiel de Souza Gómez, capturado en 2012 con 1.748 kilos de cocaína en La Paloma, departamento de Canindeyú. En su confesión, el convicto nombró a varias autoridades políticas, judiciales, policiales y antidrogas que supuestamente recibían dinero producido por el negocio ilícito de la cocaína y el contrabando de electrónica. Fuentes de la Senad, de la Policía y del Ministerio Público, instituciones que justamente quedaron salpicadas por el escándalo, proporcionaron también referencias sobre casi todos los mencionados por el narco.

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El narco Ezequiel de Souza Gómez, de 35 años, admitió haber trabajado inicialmente como operador logístico en un esquema de contrabando de electrónica desde el Brasil hacia el Paraguay, según el audio filtrado el viernes 5 de junio último, pero que fue grabado supuestamente el 5 de noviembre de 2014 a las 17:15, con el celular del senador Arnaldo Euclides Giuzzio Benítez, quien estaba en compañía de su colega Arnoldo Wiens Durksen y del ministro de la Senad, Cleto Luis Alberto Rojas Ramírez.

El traficante brasileño, pero que tiene cédula paraguaya, aparentemente fue reclutado como informante por la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) y la DEA (agencia antidrogas de Estados Unidos) a través de un “agente corrupto”, como se refirió el propio ministro Luis Rojas a quien sería el contacto de Ezequiel, el agente especial Martín Matiauda.

Este último trabajó por mucho tiempo en la oficina regional N° 4 de la Senad, en Salto del Guairá, pero ahora estaría asignado a la oficina central de la institución, en Asunción.

Según los datos, Matiauda es concubino de Carmen Verza, una funcionaria del Ministerio Público de Salto del Guairá, que trabajaba como asistente del entonces fiscal antidrogas local Diosnel Giménez Villalba, otro de los mencionados en el audio.

“Yo no recuerdo que no haya un fiscal que no haya pagado. Todos fueron pagados”, fueron las contundentes afirmaciones de Ezequiel de Souza Gómez al referirse a un esquema de recaudación sustentado por policías de Antinarcóticos y agentes especiales de la Senad, que supuestamente cobraban a los narcos cada fin de mes y que después se encargaban de hacer llegar su parte a los fiscales y jueces de la zona.

El más mencionado en el audio fue el fiscal antidrogas Diosnel Giménez Villalba, quien había sido suspendido por tres meses sin goce de sueldo y después trasladado a San Pedro, precisamente por corrupción, aunque otra vez fue descubierto en el segundo departamento, por lo que renunció antes de que fuera procesado.

En aquella época, Ezequiel era novio de una funcionaria judicial de nombre Evelyn Aguilar Rodríguez, sobrina del juez penal de Garantías de Salto del Guairá, Samuel Silvero Martínez.

Manejaba el negocio de la informática

En otro momento de la entrevista grabada, el brasileño también se refirió al conocido empresario esteño Juan Celso Urunaga Ledezma, hermano del exgobernador de Alto Paraná, Jotvino Urunaga.

Celso Urunaga, siempre según los datos que manejan los antidrogas, con base en el testimonio de Ezequiel, alquilaba una pista de aterrizaje en el distrito de La Paloma, en la propiedad de un tal Lanzoni (quien sería el brasileño Ariovaldo Lanzoni), para el arribo de cargamentos de electrónica de contrabando.

Pero como Urunaga supuestamente se negó a descargar cocaína en su pista, la red para la cual ya trabajaba en ese entonces Ezequiel, paralelamente a su función también de informante, encomendó al narco hoy preso a que consiguiera otro punto de aterrizaje.

Fue entonces que Ezequiel de Souza Gómez concretó el usufructo de otra pista, a solo 20 kilómetros en línea recta, siempre en La Paloma, donde después sería capturado el brasileño con un cargamento de 1.748 kilos de cocaína, en el marco de la operación “Águila Negra” de la Senad, que derivó también en la detención de otros criminales paraguayos, brasileños, bolivianos y un peruano.

Sobre este procedimiento, desarrollado en noviembre de 2012, a Luis Rojas se escuchó decir, aparentemente a los senadores Arnaldo Giuzzio y Arnoldo Wiens, que el informante que ayudó a echar esa megacarga era justamente Ezequiel, pero que ordenó que lo detuvieran con los otros miembros de la red para evitar que lo mataran por delatar a la organización.

“Todo se hace por La Paloma”

En medio de la conversación, cuya grabación se nota perfectamente que fue editada antes de ser filtrada, Ezequiel también acusó al intendente de La Paloma, Carlos Antonio Villalba López, de ser el “patrón” que manejaba todo el hampa regional.

Incluso, aclaró que Carlos Villalba, alias “Cabrito”, recibía a veces 10.000 dólares y que a su hermana, la diputada colorada María Cristina Villalba de Abente, le hacían llegar a través de policías de Antinarcóticos otros 5.000 dólares para no ser molestados.

En el mismo contexto, pronunció el nombre de Silvio Amarilla, actual director de inteligencia de la Senad y uno de los funcionarios antidrogas más importantes del país, que trabaja para Luis Rojas.

El ministro que cobraba

En su relato, Ezequiel también habló de un ministro que recibía primero por el contrabando de informática pero que después también tocaba plata del narcotráfico, que a veces era de hasta 40.000 dólares por mes.

Ezequiel se refería supuestamente al comisario principal retirado César Damián Aquino Gamarra, titular de la Senad durante el gobierno de Fernando Lugo y a quien le entregó “en propias manos” su dinero en más de una ocasión, según admitió en la entrevista.

Justamente, sobre el caso, reveló que una vez que le entregó “su parte” al citado ministro, fue llevado posteriormente para pernoctar en la casa de Pompeyo Lugo Méndez, hermano del entonces presidente Fernando Armindo Lugo Méndez.

Pompeyo, supuestamente, recibía también dinero producido “solamente” con el contrabando de informática y no del narcotráfico. El contacto del ministro Aquino, según Ezequiel, era el conocido empresario de Pedro Juan Caballero Jorge Rafaat Toumani.

¿De Vargas también recibía plata?

Llamativamente, al ser preguntado sobre los fiscales antidrogas a los que llegó a entregar dinero, Ezequiel reveló que uno de ellos era el de Salto del Guairá (por Diosnel Giménez), pero también contó que le pagaba al de Asunción, aunque prefirió no hablar sobre la identidad de este.

Pero si se sigue el contexto de la historia, se deduce que se podría referir a uno de los principales fiscales antidrogas de Asunción que trabajaban en esa época, Francisco José De Vargas Benítez, quien ahora es ministro del Interior.

Por todos estos datos que aportó, Ezequiel dijo temer por su vida y reclamó al ministro y a los parlamentarios que hagan cumplir a la DEA el pago de la pensión para sus tres hijas, como establece el acuerdo de colaboración que firmó.

Pero en el mismo sentido, dijo tener miedo de las consecuencias, ya que otro de los metidos era “el segundo de De Vargas”, quien antes también era fiscal antidrogas, en alusión al actual viceministro de Seguridad Interna, Javier David Ibarra Mendoza.

Supuestamente, Ibarra una vez cobró 60.000 dólares para desviar una investigación por un caso de narcotráfico, en el que estuvo envuelto un tal Miguel Servín, un presunto jefe narco de la zona de Bella Vista Norte.

Ya no puede demostrar con documentos

Segundos después, Ezequiel volvió a hablar de Jorge Rafaat Toumani y de un tal Jorge Laila, como los otros “patrones” de la frontera.

Ezequiel aclaró en el audio que él ya no puede probar ahora con documentos todas las informaciones que suministra, “porque estoy preso”, dijo.

Después también reconoció que pagaba unos 160.000 dólares por mes en coimas, pero que los demás miembros de la red que estaban por encima de él decían a los verdaderos patrones que se entregaban unos 400.000 dólares, todo para quedarse con esa diferencia de 240.000 dólares.

Periodistas, en un segmento editado

Sobre los periodistas, en una parte del audio que se nota claramente que fue editada, Ezequiel admitió que no conocía al corresponsal de ABC Color asesinado hace ocho meses, Pablo Medina, pero en cuanto al otro corresponsal de nuestro diario, Rosendo Duarte, de Salto del Guairá, dijo que “es el peor tipo que puede existir”.

Sobre el caso, Rosendo recordó que él es el único periodista de la región que molesta a los narcos con sus publicaciones, por lo que atribuyó esta acusación a una enemistad desarrollada por Ezequiel a raíz de las notas en las que nuestro corresponsal lo involucraba con la red internacional de tráfico, con la cual finalmente fue capturado en La Paloma hace casi tres años.

También acusó al agente especial de la Senad, Óscar Romero, de que le “apretó” para despojarle de dinero, pero que al final terminó sacándole hasta los animales que tenía Ezequiel en un pequeño establecimiento.

Isabelino Meneleo Núñez, exjefe de la regional N° 4 de la Senad, pero que conoce el terreno en la zona de Ciudad del Este, también recibió plata de Ezequiel, según este. El agente antidrogas fue calificado en la grabación por el mismo Luis Rojas como “un bandido”.

Salen limpios en la entrevista

“¿Alguna vez te pidieron plata en mi nombre?”, le preguntó Luis Rojas a Ezequiel de Souza, y este respondió que no.

Supuestamente, todos le tenían miedo de Luis Rojas y de Francisco De Vargas, porque hacían “buenos trabajos”.

“Todos los trabajos se hacían por La Paloma. Todos recibían plata. Narcóticos, Senad, Ministerio Público, militares, aduanas...”, sostuvo Ezequiel al describir el engranaje del sistema corrupto.

Antes de concluir la entrevista, Ezequiel recordó otros operativos antidrogas en los que colaboró incluso hasta días antes de ser capturado por sus mismos contactos de la Senad, como los agentes especiales Silvio Amarilla y Martín Matiauda, a quienes atribuyó indirectamente el hecho de que lo hayan delatado ante la red de narcos que ahora quiere asesinarlo.

Finalmente, el senador Arnaldo Giuzzio intervino otra vez en el audio al decir que ya eran las 10:30, se supone que de la noche, y terminó la grabación.

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