Para mejorar la dinámica de clase, la aplicación permite que el profesor cree tareas y revise las tareas de forma virtual. De esta manera es fácil ver quién entregó a tiempo y quién no, pues los estudiantes tendrían que entrar a la plataforma para desarrollar las actividades propuestas, así se genera una retroalimentación más personalizada.
La prioridad es clara, mantener una buena comunicación entre profesor y estudiante tanto dentro como fuera de clase. Por ello también permite que ambas partes hagan otros tipos de anuncios que también son importantes, así como publicar dudas y comentarios, funciones que cumplirá Classroom una vez se generalice su servicio.
Para lograr ello, y como pasa con muchos de los servicios de Google, la aplicación saca provecho de otros productos de la compañía. En este caso se entrelazan Google Docs, Drive y Gmail, manteniendo un calendario y un espacio de trabajo ordenado y que facilite la interacción en tiempo real.
Google aclara que Classroom se encuentra en su versión de prueba, e invita a todos los interesados a inscribirse, así, dentro de un mes un grupo limitado de educadores será invitado para experimentar con él. Como pasa con la mayoría de los servicios de Google, el uso Classroom, que fue desarrollado en trabajo conjunto con varias escuelas y universidades norteamericanas, será totalmente gratuito a partir de setiembre.
