La impresión 3D llegó al país

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La impresión 3D llegó a Paraguay y promete una revolución comparable a la ocurrida con internet. Con esta tecnología es posible “imprimir” todo tipo de objetos con gran precisión y relativa facilidad.

3D Printing, división de la firma local J. Fleischman, habilitó recientemente en nuestra capital su “3D Experience Center”, donde ya se puede conocer y experimentar diferentes modelos de impresoras 3D, haciendo accesible así una tecnología que, aunque fue desarrollada hace tres décadas, recién ahora llega al consumidor final.

Las impresoras 3D imprimen diseños tridimensionales, crean piezas o maquetas volumétricas de un diseño hecho en una computadora. Se trata de una técnica de impresión de objetos diseñados mediante un software de 3D a través de su información de capas en 2D. Esto se debe a que todo objeto tridimensional, a través de fórmulas matemáticas, puede ser representado como una suma infinitesimal de capas en 2D dando como resultado el volumen del objeto 3D. Dependiendo del grosor de la misma, la impresión 3D tendrá un mejor resultado, por lo que cuanto más delgada sea esta, el resultado de la forma 3D será más afín a la figura real.

Las impresoras pueden hacer figuras en miniatura, piezas de ajedrez, picaportes, así como elementos mecánicos como rodamientos de bolas o piezas para creaciones con partes móviles, pero también sirven para fabricar piezas de alta precisión, como partes de maquinarias e incluso prótesis e implementos quirúrgicos a una décima parte de su precio normal. Y uno de los aspectos que hacen justamente a esta tecnología realmente revolucionaria es que la mayoría de los diseños y códigos pueden ser decargados desde internet, en la mayoría de los casos en forma gratuita.

Existen actualmente varios fabricantes de impresoras, pero los más importantes son las norteamericanas Stratasys y 3D Systems, esta última marca representada oficialmente en nuestro país por 3D Printing.

En ese sentido cabe señalar que los equipos más accesibles tienen un costo aproximado de 2.000 dólares, usan generalmente un plástico biodegradable hecho con maíz que se aplica en capas y se plasma en láser con placas calientes. Mientras que las impresoras más caras son las que pueden hacer engranajes de metal y piezas muy grandes, que sirven para industrias. También se puede imprimir en fibra de carbono, grafeno, plástico ABS y plástico PLA, este último es biodegradable, etc.

Debido a la madurez de la tecnología, se estima que las impresoras 3D pronto serán tan esenciales en nuestras vidas como las computadoras o los teléfonos inteligentes.

La explosión en el uso de esta tecnología es tal que se espera que el tamaño del mercado de impresión 3D, incluyendo impresoras, materiales y servicios asociados, llegará este año a los 3.800 millones de dólares a nivel mundial, y continuará experimentando un rápido crecimiento llegando a alcanzar los 16.200 millones en 2018, según la consultora Canalys. Se cree que la impresión 3D producirá una nueva Revolución Industrial y cambiará la economía del mundo.