Se abre un amplio debate sobre el software libre

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Patricia Stanley, representante de las empresas miembros de la Business Software Alliance, respondió un par de preguntas al respecto. La nota completa se puede ver en www.abc.com.py.

–¿Cuál es su opinión acerca de la tendencia del Gobierno de reglamentar el uso del soft-ware libre en las instituciones del Estado y en el fomento de la educación?

–Ningún legislador o funcionario gubernamental está en condiciones de determinar cuál es la mejor tecnología o régimen de licenciamiento actual, ni mucho menos cuál será mejor en el futuro.

La inexistencia de una ley no impide que el Gobierno contrate soluciones de software de cualquier tipo, eligiendo en cada oportunidad de acuerdo a su conveniencia.

Si después de un proceso licitatorio limpio y transparente las soluciones de software libre aparecen como más convenientes, puede contratarlas perfectamente. Si, por el contrario, las soluciones licenciadas con un modelo distinto resultan superiores o de menor costo final de adquisición, será mejor contratar estas, en cualquiera de los casos se habrá ganado en transparencia y eficiencia en la administración de los fondos públicos.

–¿Considera que tal implementación puede afectar a la industria de software propietario en el país?

–Todos los países latinoamericanos que han logrado una industria de software competitiva mundialmente lo han hecho utilizando los principios de neutralidad tecnológica, evitando cualquier forma de discriminación por tecnologías o por modos de licenciamiento. Limitar la creatividad de los productores locales en la manera de desarrollar o licenciar su tecnología implica atarles las manos para competir de igual a igual con otros jugadores globales.

En el mundo hay muchos productores eficientes de tecnologías libres y de tecnologías comerciales. Hay productores eficientes de tecnologías ecuménicas que funcionan bajo cualquier plataforma. Eliminar arbitrariamente las opciones existentes equivale a menospreciar y destruir la capacidad creativa de nuestros productores.

A la industria local de soft-ware le perjudicaría estar restringido en sus opciones para desarrollar. A la industria local de softwares le beneficia estar abierta a todas las opciones de tecnología y poder combinar opciones para responder a las necesidades diversas de sus clientes.

Se trata también de frenar el potencial de la industria que puede sacar muy buenos softwares de exportación y crecer en un rubro no tradicional. Hay que ver lo que se está haciendo en el Uruguay.

Según información pública, la industria del software está alcanzado a la de turismo, e incluso se espera que la supere.

La semana entrante seguiremos con respuestas de otros referentes. Visite y comente la nota completa en la web de ABC.