Astrid Domínguez
Cautivante. Protagonizó una propuesta muy sofisticada y optó por un mono sensual y exquisito, en tono nude vibrante, con textura satinada de efecto glitter, con el detalle del moño y el kimono. Una cátedra perfecta de estilismo para las que no encuentran el dress code de invitada de boda. El beauty look lo completó con un peinado lacio y make up en tonos naturales.