Descollante tiple

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Alejandra Meza
Alejandra MezaARCENIO ACUÑA

Alejandra Beatriz Meza Delgado (25), que evento tras evento escolar sobre el escenario, no solo logró que el canto formara parte de su educación adulta, sino también le brinda hoy la posibilidad de perfeccionarse en el prestigioso Conservatorio Gioachino Rossini, en Pésaro, Italia.

La soprano paraguaya, admitida para cursar la Maestría en Canto por dos años, fue seleccionada de entre 112 postulantes de diversas partes del mundo, y logró obtener uno de los 28 lugares.

Auxiliar de la cátedra Taller de Ópera en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Nacional de Asunción (FADA-UNA); recientemente, la joven cantante también participó en el Livorno Music Festival de Italia, con la renombrada soprano italiana Alda Caiello.

Alejandra nos cuenta sobre sus logros y su entusiasmo por perfeccionarse en una de las instituciones más renombradas de Italia.

¿Cómo se inició tu interés en la música? Mi pasión por la música se inicia desde muy joven, pues ya desde muy corta edad me percaté de que disfrutaba mucho y deseaba ser parte de todos los actos culturales realizados en mi institución educativa. Siempre quise cantar y, aunque lo hacía frecuentemente, fue recién a los 16 años que tomé el valor de inscribirme en el Conservatorio Nacional de Luque. No fue sencillo, pues debí convencer primero a mis padres que no estaban totalmente de acuerdo, ya que la música no era una profesión que ellos veían con buenos ojos para mi futuro. Empecé tomando clases de guitarra, pero también cantaba y fue impulsada por un docente que empecé a tomar canto como instrumento.

Desde aquel momento la música es parte de tu vida... Sí, al finalizar mis estudios en ese conservatorio y tras obtener mi título de Profesora Elemental de Canto y Teoría y Solfeo –que hoy en día se denomina Lenguaje Musical– es que inicié la licenciatura en Música en la Universidad Nacional de Asunción (UNA), carrera que finalicé este año y defendí mi tesis hace pocos días.

Becada al conservatorio Rosssini, en Italia, ¿cómo se da esta oportunidad? Desde que inicié la licenciatura en Música me puse la meta de realizar una maestría en canto, y como aquí en nuestro país todavía no contamos con esa posibilidad, el propósito siempre fue hacerlo en el exterior. Siempre busqué becas, pero rápidamente me di cuenta de que no son muchas las opciones con las que se cuenta para perfeccionar un instrumento, en este caso, la voz. Fue así que había tomado la decisión de ir a audicionar para solicitar una beca. Este año, la casualidad me llevó a trabajar con el compositor italiano Girolamo Deraco, y fue hablando con él que me recomendó a la maestra Alda Caiello en Italia. Al contactar con ella y solicitarle ser parte de alguna master class que estuviera planeando, la maestra me dice que estaban cerrando inscripciones para el Livorno Music Festival.

Desesperada me inscribí y quedé seleccionada, fue durante mi corta estadía en Italia para ser parte de ese festival, realizado en setiembre último, que me puse en campaña para audicionar y solicitar una beca en el conservatorio Rossini, del que también la maestra Caiello es docente.

¿En qué se enfoca esta maestría? Principalmente en canto, ya que mi instrumento es la voz, pero además de las clases de canto, el programa muestra clases con repertoristas en los que se perfeccionan no solo los repertorios a interpretar, sino también idiomas, dicción y poses; también tendré clases de actuación y, por supuesto, materias teóricas, como armonía, análisis musical de partituras, entre otras. Se trata, en realidad, de una maestría bastante completa.

¿Cuántas personas se postularon? Eramos 112 inscriptos y no puedo negar que en ese momento me asusté. En el mundo existen muchísimas sopranos, y las posibilidades de que una de ellas quede seleccionada en una beca para una maestría en Italia son muy pocas, es mucha la competencia. En la lista había personas de todos los rincones del mundo; fue una gran presión.

¿Y cuántos fueron seleccionados? Los que resultamos idóneos para la maestría somos 28 personas. El puntaje máximo para acceder a un lugar fue de 30 puntos, logrando en mi caso 28; el puntaje más bajo seleccionado fue de 19 puntos.

¿Qué se tuvo en cuenta para realizar esta selección? Los solicitantes tuvimos que interpretar cinco obras, tres de ópera y dos músicas de cámara; también debimos leer a primera vista una partitura que se entrega en ese momento y que sin ayuda de otro instrumento debes sacar la nota y, por último, una entrevista con la mesa examinadora compuesta por cinco docentes del conservatorio. Todo esto fue presencial y se realiza en un solo día.

¿Cuándo dejás Paraguay? Estaré partiendo a Italia recién en enero, ya que tengo aquí un contrato previo de presentación de una ópera de un compositor italiano el próximo mes. Aunque la maestría allá se inicia también en noviembre, el compromiso aquí no me va privar de nada. Las maestrías de canto o de perfeccionamiento de instrumentos instan a que sus estudiantes puedan tener oportunidades en el escenario y como este compromiso se trata de una presentación operística no me crea ningún conflicto con el conservatorio en Italia. Según el calendario de clases, estas irán hasta mediados de diciembre para luego brindar a sus alumnos unas pequeñas vacaciones y retomar en enero. Durante ese tiempo también voy a estar tramitando en Asunción toda la documentación requerida así como mi título universitario, que recién ahora tras la presentación de mi tesis es que podré acceder a él. Una vez allá, estaré en Italia por dos años.

¿Cómo tenés planeado costear tu periodo en Italia? Hoy en día tengo la suerte de poder trabajar como Auxiliar de Cátedra en la materia Taller de Ópera en la licenciatura en Música de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte de la UNA, lo que me ha facilitado y ayudado bastante para lograr mis objetivos y ser parte de festivales de música y master class en varios países. La FADA siempre me brindó apoyo institucional.

¿Qué tipo de apoyo? Cada año, durante mi licenciatura he salido siempre a buscar festivales de música o master class con distintos profesores en diversos países, y es para ser parte de estos eventos que como catedrática auxiliar, la FADA siempre me brindó todo su apoyo. La institución, por ejemplo, me cubrió los pasajes para ir al Livorno Music Festival y fue durante esas semanas en Italia que logré realizar la audición en el conservatorio Rossini. La FADA siempre se caracterizó por dar mucho apoyo a sus docentes. Para viajar ahora, no podría volver a pedir el mismo apoyo, pero como la institución me brinda permiso con goce de sueldo, ya tengo costeado mi alojamiento. La intención es concursar en marzo por las becas internas, que de ser adjudicada, al final del año me estaría reembolsado todos los gastos realizados.

¿Ese mismo apoyo lo sentís hoy en día de tus padres? Sí. Con los años lo fueron aceptando y hoy están ahí, en cada presentación dándome su apoyo.

No todos han logrado tu destaque, ¿cómo crees que lo hiciste? En golpear puertas radica gran parte del éxito; hoy en día, en el Paraguay, sigue siendo una lucha constante del músico encontrar el camino para sustentar los estudios. Este país necesita que el Gobierno apoye un poco más la cultura, ya que la falta de presupuesto finalmente deriva en que el público nunca pueda ver ni disfrutar de una obra bien hecha. Actualmente se puede sentir un mayor interés por parte de los espectadores, que se logró gracias al trabajo que vienen realizando los músicos de hacer visible los logros y la calidad existente en nuestro país.

La constancia, el golpear puertas y no rendirse es lo que llevan a Alejandra a asegurar que la música es un camino difícil, pero sumamente prometedor cuando no se bajan los brazos.

Alejandra Meza

Licenciada en Música por la Universidad Nacional de Asunción (UNA), es soprano paraguaya, seleccionada para cursar una maestría en el prestigioso conservatorio Rossini, en Pésaro, Italia.

Soprano

La soprano o el tiple es la voz más aguda entre las que conforman el registro vocal humano y encargada de llevar la melodía en contexto operístico. Debido a sus características, esta voz es, generalmente, patrimonio de las mujeres y de los niños, ya que en el caso de los hombres, al ingresar a la pubertad, las cuerdas vocales se agrandan y la voz deja de ser tan aguda. La voz más alta entre los hombres, de este modo, es contratenor.

/ nadia.cano@abc.com.py

Fotos Arcenio Acuña, gentileza