Manga es una palabra japonesa que se utiliza para designar a las historietas en general. El emprendimiento comenzó como un divague, según cuenta Vania Boidanich (20), encargada de plasmar las imágenes en papel. “Yo había escrito una pequeña introducción de una breve historia medieval sobre un sacerdote y un guerrero, y se la pasé a Norma. Después ella comenzó a adaptarla a un manga, algo que yo no me lo esperaba. Sola comenzó a desarrollar la historia de una manera tan increíble que dije que teníamos que continuar lo iniciado”. La narración ficticia tomaba forma y una puerta se abría hacia el Medievo; nacía Caos Quest, ambientada en la época en la que los guerreros libraban grandes batallas, las hadas encantaban con su magia y los seres mitológicos cobraban vida.
Según Norma (23), optaron por la Edad Media porque buscaban apartarse de lo tradicionalmente japonés, a pesar de seguir el estilo manga. “Por eso escogimos ese tiempo para la ambientación que propicia el desarrollo de historias épicas, y que además es muy rica por toda la fantasía y lo legendario que gira en torno a aquel período”, comenta.
La saga
En agosto del 2012 se lanzó el primer capítulo de Caos Quest bajo el título Inferno. Este año, en abril, se publicó el segundo número con el mismo nombre. “Hasta el momento la historieta tiene una muy buena acogida por parte del público. Eso es positivo. A la gente le gusta y espera continuar leyendo, y es toda una sorpresa para nosotros porque se trata de una producción nacional. La gente es reacia a leer y a comprar libros. Lo que faltaría es más apoyo de las empresas; se necesita más”, expresa Norma, quien se encarga de escribir el guión del cómic.
Para Vania, hace cinco años era impensable que la gente se atreviera a leer manga en nuestro país, pero “hoy en día ya sucede. Hace poco, en un evento de manga y animé participaron casi 7000 personas; eso significa un gran avance”, destaca.
La dibujante y la escritora se conocieron en 2007, en un encuentro de animé llamado Mack 1; son seguidoras del cómic desde pequeñas. “El que motiva a dibujar y seguir perfeccionando mi estilo es Akira Toriyama, creador de Dragon Ball. También me gustan las historias de J. R. R. Tolkien, mentor de la saga El Señor de los Anillos, y J. K. Rowling, que le dio vida a Harry Potter”, expresa Vania y cuenta que del manga le fascina el contenido filosófico. “Si ves Dragon Ball o Samurai X, encontrás en ellos el estilo de vida de un guerrero, su fortaleza, su autosuperación; en fin, todo eso me encanta”.
Norma, por su parte, cuenta que siempre sintió la vocación de escribir, aunque no puede decir que desde pequeña, “porque tuve una etapa analfabeta como todos la tuvimos, pero tan pronto uno se va haciendo de los rudimentos del lenguaje, comenzamos a familiarizarnos con el lápiz y el papel”. Además, admite que en ella influyen muchos escritores; no obstante, pretende que lo suyo sea singular. “La lectura es la que nos ayuda a escribir, además de las experiencias y los estados emocionales; deseo ser original. No quiero nombrar a mis referentes, les dejo como tarea a los lectores para que los descubran en la historieta”.
Las jóvenes compañeras sortean los obstáculos que se presentan en el camino gracias a la ayuda y consejos de profesionales como Nicodemus Espinoza y Robin Wood. La remuneración que reciben por el trabajo todavía es pequeña, pero la mayor ganancia para ellas es la satisfacción de brindar entretenimiento a las personas por la vía de “un medio de cultura que combina la literatura con las artes gráficas”, puntualiza Norma.
Manga
Según las autoras de la nueva historieta paraguaya, el manga en nuestro país va creciendo cada vez más. “Surgen proyectos con otros compañeros. Se desarrolla de a poco. Ojalá que la demanda aumente y este oficio vaya profesionalizándose para alcanzar el nivel de Argentina, que cuenta con toda una industria del cómic”, refiere Norma, a lo que Vania acota: “Es fundamental el apoyo de las personas para poder crecer. De hecho, nadie nació o empezó en ningún país haciendo una obra de arte, ni siquiera el creador de Dragon Ball. Todo depende de la respuesta del público”. Las artistas recalcan que es importante que las editoriales vean rentable el cómic para que se produzca en mayor cantidad y este auge no quede solo en la anécdota. “Todos somos compañeros, no hay competencia. Nos apoyamos entre todos porque conocemos la situación”, agrega Norma.
Texto jose.riquelme@abc.com.py
