Es como un mito: todas esperamos que sean ellos los que den la señal. Pero si te animás, ¿creés que vas a quedar como la más lanzada? Lo mejor es que pienses en ese momento "si no lo hace él, lo hago yo", a no ser que quieras dejar pasar una buena oportunidad, ya que nunca se sabe qué puede pasar más adelante. Para lograr eso, el miedo no tiene que estar presente; hay que enfrentarse a lo desconocido y si querés conquistar a una persona, lo mejor es dejarse llevar.
Los hombres, por lo general, gustan de sentirse atraídos y ver a mujeres que van por la vida con seguridad, "pisando fuerte", como la canción de Alejandro Sanz. Hay que ir despacio, pero segura.
"La iniciativa en relación a quien da el primer paso en el acercamiento amoroso y/o sexual es mejor digerida por los varones si ellos son los de iniciar; ellos sienten, en su gran mayoría, la necesidad de sentirse conquistadores, aunque con algunas variantes respecto a épocas anteriores. El hecho de que una mujer tome la iniciativa de manera abierta, si bien los halaga (cuestión de ego), muchas veces los intimida y, si no, lo toman a la ligera.
Los varones de esta generación ya aceptan la conducta más activa de una mujer; suelen reclamar un respeto al propio espacio y ello suele ir acompañado a tomarse un tiempo para sus cosas", afirma la psicóloga y psicoterapeuta gestáltica Clara E. Bozzano Saguier.
"Con esto no estoy diciendo que las cosas sean como antes, cuando la figura de la mujer como iniciadora de una relación era totalmente rechazada y había consecuencias muy desagradables para ellas, sobre todo a nivel social y familiar", agrega la psicóloga.
En una reunión de amigas el fin de semana, concluimos en que la oportunidad se da una sola vez tanto para las mujeres y los hombres, y si no tomás la iniciativa, podés dejar "pasar el tren". Entonces, el contacto visual en estos casos son muy importantes. Con la mirada podés decir todo; si él responde con lo mismo incluida una sonrisa, ¡buen comienzo!
"Además, una gran cantidad de mujeres desean sentirse conquistadas, agasajadas y, por lo tanto, se sienten muy inseguras de dar el primer paso. Hay otras a quienes les puede molestar muchísimo todo el juego de conquista de los varones y sienten que serán ellas las que, si les interesa algún varón, le harán saber. Como vemos, no hay reglas; es cuestión de ir indagando el camino amoroso", sostiene Bozzano.
Seguridad femenina
El primer paso es intentar conocerlo y estando a su lado vas a dejar pasar ese miedo a conquistarlo. Hay que seguir trabajando la confianza en una misma; todo es cuestión de actitud y respeto. Tampoco pienses en colgarte un cartel que diga: "Estoy muerta por vos", aunque sea cierto. Asimismo, mostrate divertida, un combo ideal para pasar bien. ¿Cuál sería el error? Que te pases de la raya y no le des el tiempo a que él también te conquiste. "La tendencia es caminar hacia un punto medio, en el que tanto varones como mujeres sientan que pueden hacer alguna movida a fin de hacerle saber a la otra persona sus deseos e intenciones. La condición más importante es no avasallar el territorio del otro o la otra", dice la experta Clara Bozzano.
¿Esperar sentada?
Actualmente, las chicas llevan poco tiempo en dar ese primer paso; entonces, no saben todavía cuál es el camino que deben escoger. Sin embargo, los hombres llevan una vida entera conquistando, algunas veces con éxitos, otras no.
Hay mujeres que no van a esperar sentadas la invitación de ese hombre. Una vez podés probar e invitarle a bailar; la próxima, dejá que él te invite y así dejar fluir la relación.
"Para la mujer es importante ir saliendo de un rol pasivo frente a sus gustos y deseos y estar en actitudes más proactivas; lo importante es ver de qué manera y hasta dónde se puede llegar. En tanto se sienta un retorno positivo a los diferentes tipos de acercamientos que se vayan intentando, se puede seguir adelante sin forzar nada", asegura la experta.
Deseos, señales y estrategias
Estar atentos a las señales que la otra persona da es de fundamental importancia, si bien es cierto que la interpretación de las "claves" va por cuenta de quien las interpreta, y la especialista aclara algo al respecto: "Nos encontramos, muchas veces, con varones que malinterpretan a una mujer espontánea, dinámica, que dice lo que siente y obra acorde a ello, y que son vistas como busconas, quieren algo más o están prestas para el levante".
"Esa situación lleva a derramar muchas lágrimas a mujeres bonitas, atractivas y, ni que decir si a ello se le suma, inteligentes. Por eso, y sobre todo, las mujeres deben estar muy atentas e ir conociendo el territorio que pisan".
Si bien ya se conocen cada vez más hombres que no hacen la interpretación anteriormente mencionada, las chicas deben cuidar su autoestima chequeando las señales que el varón le da, e ir percibiendo, sobre todo su manera de pensar y de comportarse frente a ellas.
La seducción
"Es un arma muy fuerte que la pueden utilizar tanto varones como mujeres; existe una seducción natural, propia de la vida y de cada género, que la cultura no siempre la propicia; por ello, muchos hombres y chicas la están o reprimiendo o matando. La atracción fingida, estudiada, manipulada, no favorece al buen relacionamiento entre los sexos", dice Bozzano.
"Los miedos a fracasar, a ser engañados y no ser queridos y abandonados suelen obstaculizar, de manera no consciente, el acercamiento favorable hacia el otro. Sé tú misma o tú mismo, que es mejor que nos quieran por lo que somos. Y si te manejan los miedos, pedí ayuda; no te quedes con eso, que te hará daño y con el tiempo podés llegar a deprimirte", concluye la psicoterapeuta Clara Bozzano.
Lucía Sapena
En realidad, a mí me gusta tomar la iniciativa, conquistar en vez de ser conquistada. Siempre tiendo a sentirme atraída por lo difícil, por lo complicado y, como me encantan los desafíos en el tema de pareja, soy así también. En la mayoría de mis relaciones, siempre fui yo la que dio el primer paso, sabiendo o sintiendo también que del otro lado hay o podría haber un interés.
He usado miradas, sonrisas, vestidos escotados, llamar la atención , hacerle saber al chico que estoy soltera, o en una relación a punto de terminar, así se vuelve un poco más interesante. En una ocasión, agregué al msn a la persona que ya conocía superficialmente como para ir conociéndolo. En otra ocasión, averigüé bien los lugares que frecuentaba el chico que me gustaba y empecé a aparecer más por allí, en fin, me tomo siempre la molestia de ir de a poco conquistando. La mayoría de las veces fui muy directa, haciéndome un poco la ingenua.
Ada Cabral
Creo que ya tenemos que olvidarnos de hacernos las difíciles; por lo general, a un hombre le cuesta muchísimo expresar sus sentimientos; por eso al primer indicio que nos dé nuestro chico, creo que tenemos que aprovechar e ir directamente a él y encararle. Es lindo cuando el chico empieza a llamarte, buscarte, sentir que le importás a alguien, pero siempre tenemos que demostrar que también estamos interesadas, porque hoy en día los chicos ya no quieren luchar por algo y mucho menos sentirse rechazados. Me encanta que ellos tomen la iniciativa, dejar que ellos hagan ese primer paso, pero los siguientes los tenés que hacer vos si querés que esto siga. Por lo general, siempre llamo la atención por ser una persona extrovertida, pero tenemos que pensar qué es lo que le llama la atención a nuestro chico. Soy una persona que cuido mucho mi imagen; lo que me gusta es vestirme siempre diferente a todos, usando zapatillas coloridas, ropa cómoda, y nunca me preocupo de que critiquen mi diverso armario.
Andrea Stanley
Cuando me interesa un chico, hago siempre que él dé el primer paso, llamando su atención de cualquier forma. Creo que soy un poco a la antigua en eso; es mejor que el hombre siempre dé la iniciativa. Máximo, la mujer da la señal de interés para poder seguir con la chispa de la conquista y también él note que está haciendo bien y que nos gusta como nos trata. Lo que hice cuando me interesó alguien fue mirarlo en repetidas ocasiones, hasta que él notó mi interés. Dejar que ellos se acerquen a nosotras nos vuelve atractivas, con un ego más elevado, aunque también tenemos que hacer que ellos se sientan así.