Cuando menos es más

Este artículo tiene 11 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Bajo el sol radiante y en medio de una paradisiaca playa, miles de mujeres lucen sus mejores curvas. La tendencia de este año, sin embargo, apunta a cubrir un poco más la piel con el boom del momento: el kimono playero.

El kimono es el tradicional traje japonés que vestían las mujeres de Oriente para solemnes ceremonias, como una evocación al milenario encanto de las geishas. La versatilidad de esta prenda permitió su reinvención en el street style mundial, ya en trazos y líneas que se despojan de todo convencionalismo y formalidad.

Ver a una glamorosísima por excelencia Carrie Bradshaw, ataviada en kimonos impresos o batas de seda, como alternativas frescas y románticas, da cuenta del impacto

y la popularidad atemporal de este atuendo; vestimenta que traspasó el plató de la serial televisiva estadounidense Sex and the city para entrelazarse a la tendencia urbana, dar luz verde a sofisticados lookbooks e instalarse actualmente en las playas internacionales.

“La cultura del medioambiente continúa repercutiendo en todo el mundo, ya que en los guardarropas están presentes estos accesorios tan estéticos que equilibran la tenida playera o el outfit moderno. A modo de vestido o confeccionado en forma de chaqueta, este complemento de verano conquistó por medio de su toque delicado, sencillo y femenino. Está ricamente decorado con botones, encajes, bordados y flecos, y su textura es suave y liviana. Se elabora con tejidos de seda, gasa y, en algunos casos, algodón. Las telas suelen ser estampadas o lisas, y la ventaja es que cubre parte del cuerpo, disimulando las zonas conflictivas. Creo que se habla de uno de los mejores reemplazos al pareo”, destaca Vero Vega, asesora de imagen.

Ya está entre nosotras

Los largos más conocidos son tres: hasta las caderas, las rodillas y los tobillos. Se caracterizan por sus amplias mangas y la elegancia con la que envuelven a la figura femenina. “Asimismo, se adoptan diferentes versiones, ya sean blusas o vestidos, pero el must de la temporada es el kimono-chaqueta, con solapas abiertas a los costados, muy amplios, con transparencias y de diferentes largos modulares”, explica Jimena Saldívar Romañach, licenciada en Diseño de Indumentaria y Textil por la Universidad de Palermo, de Buenos Aires. La joven paraguaya, en setiembre pasado, creó su propia marca de indumentaria, sellada con su segundo apellido. Así, Romañach, dirigida principalmente a la sastrería urbana, para su colección de alto verano, se inspiró en la tendencia street wear y produjo los kimonos playeros y de calle, combinando estampados y una amplia gama en su paleta de colores. A partir de los estilos y actitudes de Alexa Chung, modelo y presentadora británica; y Kate Moss, la supermodelo inglesa, como referentes, Jimena recreó una pieza ancestral para hoy.

SABER LLEVARLOS

Esta variedad de kimono se puede utilizar encima del biquini, con shorts, camisetas ajustadas e, indistintamente, con zapatillas o sandalias. “Si la idea es lucirte en la playa, recordá que los estampados grandes no favorecen a la figura, pero los pequeños sí, porque disimulan más. También es mejor optar por un color neutro, fácil de combinar con otros tonos. A las mujeres de baja estatura les vienen bien tanto el kimono largo como el conocido caftán, proveniente de Persia, que es una túnica de algodón o seda abotonada al frente. Sin embargo, para las altas, que se sientan incómodas por su estatura, el largo correcto sería hasta las caderas, porque acorta la figura”, sugiere Vero Vega, asesora de imagen.

Texto dbattilana@abc.com.py