Design thinking se traduce como "pensamiento se diseño" y es el método que utilizan los diseñadores para trabajar. Su objetivo es combinar las necesidades de los usuarios junto con la tecnología existente y una estrategia de negocios viable para crear productos innovadores. Este concepto comenzó a manejarse en la década del 70, en la Universidad de Stanford, California, Estados Unidos. La primera empresa en aplicarlo fue la reconocida consultora IDEO.
Antes de empezar a bocetar en cada paso del design thinking, es necesario prepararnos bien en:
- Materiales: abastecernos de hojas de papel, marcadores de colores, tijeras, cámara, recortes de revistas y otros. Esto nos servirá para visualizar de forma más clara cómo se conectan unas ideas con otras.
- Espacio: trabajá en un espacio amplio, luminoso y alegre. Pintá las paredes con colores vibrantes que te transmitan alegría. Mantené tu lugar ordenado.
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- Equipo: No trabajes sola. Asesorate a través de personas de distintos rubros: arte, psicología, ingeniería, etcétera, pues cada profesional te dará un punto de vista útil y ampliará tu visión de diseño.
- Actitud: es crucial comenzar con una actitud lúdica, no tener prejuicios, idear y fantasear como cuando uno era chico.
Los 5 pasos del design thinking
1. Empatizá: conocer profundamente las necesidades, sentimientos y pensamientos de los usuarios; manejar información acerca de su entorno y ritmo de vida. Eliminar todo prejuicio o idea preconcebida.
2. Definí: a partir de empatizar con el otro, es posible jerarquizar el orden de preponderancia de las necesidades de los usuarios.
3. Idea: es el momento de escribir y dibujar todo lo que se nos ocurra, sin fronteras para el pensamiento. Durante esta etapa no debemos criticar ninguna propuesta.
4. Prototipá: es el momento en el que materializamos las ideas recolectadas y las volvemos realidad. Así podemos visualizar el producto y tener una mejor comprensión de su funcionamiento.
5. Testeá: probar el producto nos permite identificar aspectos a mejorar, posibles carencias o defectos.
Es de gran importancia entender que si bien cada paso plantea un proceso lineal, el design thinking nos conduce siempre a ir y volver sobre cada paso las veces que el caso lo amerite. Debemos trabajar con humildad y apertura a nuevas sugerencias. Debemos también aceptar cuando nos hemos equivocado y volver a revisar los pasos anteriores. Así alcanzaremos el verdadero éxito.
@tieffemberg
