Universalmente, los especialistas de la salud investigan las incrementadas listas de los trastornos de la alimentación. A su índice le añadieron otro desorden que prosigue a la anorexia, bulimia y el alcoholismo. Se lo conoce como ebriorexia y sus principales protagonistas son las mujeres que viven obsesionadas por conseguir el cuerpo ideal a costa de cualquier sacrificio.
”El problema consiste en una abstinencia alimenticia voluntaria, porque la finalidad es el consumo de bebidas alcohólicas. Esta se inicia en la etapa de la adolescencia, desde el momento en el que asisten a las fiestas entre amigas. Quieren divertirse, verse delgadas y lindas, pero tienen una pauta ‘clara’: no comer, para ‘ahorrar calorías’. Es tanta la inquietud que se rehúsan a probar las delicias culinarias, al punto de no aguantarse más, permitirse un ‘atracón’ y luego vomitar”, explica la licenciada en Nutrición, Carolina Sosky.
En otros países, aseguran que la ebriorexia surgió de un grupo de celebridades que siempre ostentaba su mejor figura a pesar de consumir bebidas alcohólicas. En los Estados Unidos, la investigadora de la University of Missouri, Victoria Osborne analizó la enfermedad y descubrió que afecta tres veces más a las mujeres, y que estas son motivadas por la desesperación de perder peso.
La especialista indica que “para que el cuerpo funcione, necesita todos los nutrientes provenientes de los alimentos, como hidratos de carbono, proteínas y grasas, además de vitaminas y minerales. Nuestro deber es demostrar al paciente que puede mantener un óptimo estado físico comiendo saludablemente”.
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) comentó cuáles son las consecuencias del consumo de alcohol: la hipertensión arterial, las enfermedades del hígado y el páncreas, las hipertrigliceridemia, úlceras, gastritis y el cáncer, tanto de estómago como de esófago.
Detección
Sosky asegura que en su consultorio recibió a varios pacientes que padecen de ebriorexia, y que es tan escasamente conocida que ni los propios afectados saben que enfrentan este trastorno. “La ingesta de alcohol es excesiva y, muchas veces, beben a escondidas. Actúan también como anoréxicos y bulímicos; es decir, presentan las mismas características. Temen engordar, y empiezan a experimentar la pérdida de cabello y a presentar problemas dentales. Se comportan de manera agresiva y se aíslan de los demás. La imagen que muestran se deteriora cada vez más y se desmayan con frecuencia”, acota. Sin embargo, recalca que si bien es verdad que, para lograr una recuperación, la persona debe ponerse en manos de profesionales, como el médico familiar, psicólogo y nutricionista, también es fundamental la ayuda proveniente del hogar.
QUIÉNES PODRÍAN AYUDAR
La belleza no depende únicamente de verse delgada. Existen tratamientos saludables para alcanzar el peso ideal y también algunos tips para sentirse mejor anímicamente. Ver estas metas hechas realidad es posible con el refuerzo de una psicóloga y nutricionista. “Lo indicado es trabajar en conjunto, porque el paciente no puede sentirse solo en ningún momento. Los amigos cumplen un rol indispensable, ya que la idea es ayudarlo a superar ese conflicto que se apodera de él sin pedir permiso”. Si la persona no es tratada, podría sufrir dificultad en la concentración, comportamiento arriesgado, enfermedades crónicas y daños en los órganos.
Texto dbattilana@abc.com.py
